{"id":27875,"date":"2017-04-18T11:16:28","date_gmt":"2017-04-18T14:16:28","guid":{"rendered":"http:\/\/diariofemenino.com.ar\/v2\/?p=27875"},"modified":"2017-04-18T11:16:28","modified_gmt":"2017-04-18T14:16:28","slug":"ni-machos-ni-fachos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/","title":{"rendered":"Ni machos, ni fachos"},"content":{"rendered":"<div id=\"apertura\">\n<div class=\"copete\">\n<strong>Una agenda feminista para la Justicia<\/strong><br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-27877\" src=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Anfibia.jpg\" alt=\"Anfibia\" width=\"525\" height=\"203\" \/><br \/>\n<strong>El femicidio de Micaela activ\u00f3 posiciones maniqueas: de un lado el garantismo mis\u00f3gino y del otro el manodurismo cl\u00e1sico. \u00bfC\u00f3mo escapar de la trampa? Tomarse el feminismo en serio es un buen punto de partida, propone Ileana Arduino. Ver las alianzas posibles para que, a trav\u00e9s de respuestas eficaces, la meta sea menos castigo y m\u00e1s justicia. Gestionar las demandas en lugar de repelerlas.<\/strong><br \/>\nPor <strong>Ileana Arduino<\/strong>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"cuerpo\">\u00a0La experiencia extrema de violencia sexual seguida de muerte que termin\u00f3 con la vida de Micaela Garc\u00eda deja ver escenas maniqueas alrededor del debate entre g\u00e9nero y sistema de justicia, o m\u00e1s precisamente justicia penal. Todo regado por generalizaciones que niegan la heterogeneidad vital del movimiento y empobrecen la discusi\u00f3n. \u00a0 Podemos verlo como un movimiento de pinzas. De un lado, se ubica lo que voy a etiquetar como garantismo mis\u00f3gino: aquel que insiste en reducir todas las demandas de justicia y eficacia en las respuestas estatales que se organizan alrededor del aparato punitivo ante los casos de violencia de g\u00e9nero, a puro punitivismo; casi una variante del uso de \u201cfeminazi\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\nDel otro lado, el \u201cmanodurismo\u201d, con sus vectores legislativos y medi\u00e1ticos, r\u00e1pidos en se\u00f1alar como malas feministas y c\u00f3mplices de la impunidad a aquellas expresiones que se resistan a que la moneda de cambio a sus demandas de transformaci\u00f3n radical sea una escalada represiva t\u00edpicamente patriarcal.<br \/>\nNo voy a ocuparme aqu\u00ed de las limitaciones e impugnaciones que podamos hacer a toda intervenci\u00f3n punitiva por su sola condici\u00f3n de tal. Es obvio que es una respuesta siempre tard\u00eda, que va detr\u00e1s del da\u00f1o; que la transformaci\u00f3n real, dirigida a cambiar las formas de las relaciones sociales basadas en el sometimiento en raz\u00f3n del g\u00e9nero, son la clave; que la c\u00e1rcel y el encierro \u2014incluso en unas condiciones que podamos considerar aceptables y dignas si es que pasamos el trago de considerar as\u00ed el encierro- siguen sin tener que ser el \u00fanico horizonte posible.<br \/>\nDicho esto, no deber\u00edamos seguir eludiendo los t\u00e9rminos del debate entre perspectiva de g\u00e9nero y sistema penal. Por un lado, batallar contra la impunidad selectiva con la que un garantismo p\u00e9simamente entendido repele toda consideraci\u00f3n de lo que las v\u00edctimas en raz\u00f3n de su g\u00e9nero tienen para decir sobre el conflicto que las ha da\u00f1ado.<br \/>\nPor otro, identificar articulaciones posibles para impugnar las quimeras punitivas que enlodan los reclamos genuinos de justicia y profundizan los riesgos de autoritarismo.<br \/>\n<strong>Feminazis, son todas feminazis<\/strong><br \/>\n<strong>\u00a0<\/strong>En algunos casos el sesgo de g\u00e9nero aparece cuando se insiste en codificar como punitiva toda demanda de eficacia. Regularmente, se abusa de la ret\u00f3rica de la intervenci\u00f3n penal m\u00ednima, de la insignificancia, de la bagatela, sin ninguna conexi\u00f3n con el contexto del conflicto. Ese tipo de argumentos funciona cuando expl\u00edcita o impl\u00edcitamente pesa la ret\u00f3rica que insiste en calificar como \u201cconflicto privado\u201d aquello que nos mata, nos lastima, nos confina, restringe nuestras libertades. Incluso cuando eso se materializa a trav\u00e9s de pr\u00e1cticas que ya son delitos \u2013lesiones, amenazas, tentativas de homicidios- pero el sistema penal deprecia de muchas formas por la condici\u00f3n de g\u00e9nero de las v\u00edctimas que las padecen.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<a class=\"no-cursor\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-64467\" src=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Arduino_Micaela_col_02.jpg\" alt=\"Arduino_Micaela_col_02\" width=\"1600\" height=\"900\" \/><\/a><br \/>\nAs\u00ed como repugna la idea de un <em>derecho penal de autor<\/em> porque las personas solo pueden ser castigadas por lo que hacen no por las condiciones de su existencia, a esta altura resulta insoportable tener que insistir con la obviedad de que a las mujeres nos victimizan por lo que somos.<br \/>\nY esa vulnerabilidad de g\u00e9nero ante ciertas violencias tambi\u00e9n debe ser una preocupaci\u00f3n para el garantismo: m\u00e1s all\u00e1 de su versi\u00f3n procesal de cara a los imputados, lo mejor que tiene como corriente pol\u00edtica, acerca de los fines y usos del derecho, es la limitaci\u00f3n frente al poder cuando avasalla derechos en una situaci\u00f3n de conflicto donde se producen abusos. Las relaciones de g\u00e9nero est\u00e1n marcadas por una subordinaci\u00f3n que no puede dejarse de lado cuando al sistema llegan estos casos. Como repite Rita Segato en estos d\u00edas, deben ser considerados delitos de poder.<br \/>\nHist\u00f3ricamente, los sistemas penales -y sus agencias sat\u00e9lites como las polic\u00edas- han repelido el tratamiento de las formas de violencias que alcanzan a las mujeres y desplazan las responsabilidades hacia nosotras (algo que no ocurre con las v\u00edctimas de ning\u00fan otro delito). Tampoco nos creen cuando relatamos abusos (all\u00ed est\u00e1 el nada cient\u00edfico SAP neutralizando denuncias bajo el mito de la mala mentirosa), aun cuando el feminismo ha dejado claro ya que la violencia es constitutiva de la experiencia biogr\u00e1fica femenina. Finalmente, es com\u00fan ver c\u00f3mo banalizan hechos porque ocurren en contextos \u00edntimos y en el fragor de la discusi\u00f3n, como si fuera entre iguales o, como le\u00ed hace poco en un caso judicial, aceptar como reparaci\u00f3n un ofrecimiento de disculpas que \u201cno implica asumir responsabilidad\u201d (sic).<br \/>\nEsas son algunas expresiones, entre muchas otras, de lo que en vidas concretas significa lidiar con sistemas judiciales cuando se es v\u00edctima de distintas formas de violencia de g\u00e9nero. Gran parte de la agenda feminista bien entendida reclama modificar esos t\u00e9rminos en las intervenciones. Ello no tiene nada que ver con inflar el sistema punitivo sino con dejar de consentir que un instrumento que debe intervenir ante conflictos violentos, lo haga ignorando los intereses de la mitad de la parte en juego; peor a\u00fan, respondiendo a la demanda leg\u00edtima de quien es victimizado con muchas otras violencias.<br \/>\nLo llamo garantismo mis\u00f3gino porque muchos de los que sostienen ese desd\u00e9n frente a las cuestiones de g\u00e9nero, reaccionan de forma bien distinta ante otras formas de abuso de poder e ineficacia. Los argumentos que utilizan para depreciar las demandas de g\u00e9nero ser\u00edan impronunciables frente a otros casos con los cuales el derecho m\u00ednimo penal tiene simpat\u00eda. No es un juicio de valor personal -ser\u00eda insuficiente- sino una consecuencia obvia pero no inmodificable del sistema penal, instrumento predilecto de la maquinaria heteropatriarcal.<br \/>\n<a class=\"no-cursor\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-64466\" src=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Arduino_Micaela_der_03.jpg\" alt=\"Arduino_Micaela_der_03\" width=\"930\" height=\"742\" \/><\/a>Afortunadamente, por ejemplo, no desalentar\u00edan bajo el mote de <em>punitivismo<\/em> la persecuci\u00f3n de la tortura o del abuso policial, las detenciones ilegales o la discriminaci\u00f3n racial o el negacionismo.<br \/>\nNo veo por qu\u00e9 la demanda de cese de impunidad penal selectiva para los casos de violencia de g\u00e9nero debiera correr una suerte distinta. En ambos casos la desatenci\u00f3n estructural no ha tenido que ver con un leg\u00edtimo ajuste pol\u00edtico criminal que acota la criminalizaci\u00f3n impropia para un Estado de Derecho, sino que constituyen expresiones de impunidad garantizadas por el aparato judicial, sustentadas en el patriarcalismo imperante para unos casos, en el clasismo o el racismo en otros.<br \/>\nComo ense\u00f1a otra vez Virginie Despentes, hay quienes \u201cdenuncian con virulencia las injusticias sociales o raciales, pero se muestran indulgentes y comprensivos cuando se trata de la dominaci\u00f3n machista. Son muchos los que pretenden explicar que el combate feminista es secundario, como si fuera un deporte de ricos, sin pertinencia ni urgencia. Hace falta ser idiota, o asquerosamente deshonesto, para pensar que una forma de opresi\u00f3n es insportabe y juzgar que la otra est\u00e1 llena de poes\u00eda\u201d.<br \/>\nEsta demanda de respuesta eficaz debe encontrar una respuesta honesta a la altura de la circunstancias y ser bien distinguida de los programas que solo avanzan con inflaci\u00f3n penal \u2013 esto es crear nuevos delitos o aumentar escalas penales \u2013o endurecimiento punitivo -apelar a m\u00e1s encierro por m\u00e1s tiempo, aunque sea la misma fracasada respuesta de siempre.<br \/>\n<strong>Guerras en nombre del feminismo<\/strong><br \/>\nDel otro lado, llegan los \u201cmanoduristas\u201d de siempre que a sabiendas distorsionan las proclamas libertarias feministas de exigir una vida libre de violencia para desplegar venganza represiva.<br \/>\nCuando la experiencia fallida del sistema judicial ante la violaci\u00f3n en su forma m\u00e1s extrema y amenazante aparece realizando la amenaza potencial bajo la que las mujeres somos socializadas en un r\u00e9gimen de estatus basado en el g\u00e9nero, se desata un vale todo que en nombre de la aberraci\u00f3n cometida, invita a los desbocados de siempre a proponernos cosas cada vez m\u00e1s atroces, que corrientemente nada tienen que ver con la soluci\u00f3n del caso.<br \/>\nPor el contrario, ya sabemos que guardan una estrecha funcionalidad con el objetivo de mantener la violaci\u00f3n lejos de lo que es: una herramienta disciplinante central del r\u00e9gimen heteropatriarcal. Esto rompe la posibilidad de ver y comprender las continuidades y entrelazamientos con otras intensidades violentas que la explican mucho mejor que las estrategias individualistas de la patologizaci\u00f3n criminalizante que la ubican en el registro de lo excepcional.<br \/>\nEstas formas de oportunismo punitivo en nombre de \u201clas mujeres\u201d son puro uso y abuso para arremeter contra el garantismo. Con un objetivo: perpetuar estructuras penales que funcionan lejos de la contenci\u00f3n de los abusos de poder y que, en lugar de asegurar derechos, convalidan su avasallamiento.<br \/>\nEs un movimiento similar a las apropiaciones del feminismo que efect\u00faan los imperios invasores que arrasan con pueblos enteros en nombre de la emancipaci\u00f3n femenina. Primero se reduce el feminismo a la versi\u00f3n blanca local, se ignora expl\u00edcitamente las versiones subalternizadas y se le asegura a eso un reconocimiento especialmente c\u00ednico, el lugar de la excusa para la escalada violenta. Una forma de cosificaci\u00f3n m\u00e1s.<br \/>\n<a class=\"no-cursor\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-64464\" src=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Arduino_Micaela_izq_04.jpg\" alt=\"Arduino_Micaela_izq_04\" width=\"930\" height=\"677\" \/><\/a>\u00a0As\u00ed lo muestra Nina Power cuando analizando la invasi\u00f3n a Irak en 2001 dice \u201cLa esposa de George W. Bush, Laura prepar\u00f3 el terreno en un programa de radio al declarar que los terroristas y los talibanes amenazan con arrancar las u\u00f1as a las mujeres que se las pintan. La batalla por el apoyo p\u00fablico a las guerras se desarrollo mediante una combinaci\u00f3n del discurso feminista liberal y la premisa de mano dura\u201d.<br \/>\nSuena banal el asunto de las u\u00f1as y la guerra no? \u00bfC\u00f3mo no ver entonces banalizadas las demandas de transformaci\u00f3n real que se plantean frente a la violencia de g\u00e9nero en un contexto donde el Presidente de la Naci\u00f3n sostiene que todas nosotras hist\u00e9ricas a las que nos gusta que nos digan qu\u00e9 lindo culo tenemos? \u00bfC\u00f3mo no advertir que somos una excusa para otros planes si la salida punitiva aparece en el mismo tiempo en que los feminicidios crecen exponencialmente y el presupuesto del Consejo Nacional de las Mujeres decrece despiadadamente? \u00bfC\u00f3mo confiar en que el problema sea lo que llama garantismo un se\u00f1or que conduce una polic\u00eda que ha vuelto a la ma\u00f1a de las razzias, preferentemente dirigidas a nuestros cuerpos? \u00bfC\u00f3mo no ver esa misma mec\u00e1nica de instrumentalizaci\u00f3n para el proyecto b\u00e9lico de cabotaje dirigido contra pobres, migrantes y luchadores sociales en quienes emprenden una cruzada antigarantista en nombre de nuestras libertades?<br \/>\nCada vez que la ret\u00f3rica punitivista nos invoca lo hace instrumentalmente y nos confina al lugar de v\u00edctimas como toda expresi\u00f3n identitaria. As\u00ed como el garantismo mis\u00f3gino confunde demandas muy diversas hasta asociar forzadamente feminismo con autoritarismo, el punitivismo nos propone condenarnos a una \u00fanica forma de reconocimiento, el de las v\u00edctimas que tambi\u00e9n est\u00e1 plagado de exigencias estereotipadas que tambi\u00e9n fija el patriarcado.<br \/>\nComo alerta Tamar Pitch: \u201cCon esto no quiero decir que la justicia penal no deba intervenir, ni que las mujeres que han sufrido violencia no deban ser definidas como v\u00edctimas [pero la sola] relegitimaci\u00f3n de la justicia penal, su l\u00f3gica y sus s\u00edmbolos, juega en contra de la pol\u00edtica, la margina e incluso corre el riesgo de negar o al menos, no reconocer la subjetividad femenina, reduci\u00e9ndola a una simple invocaci\u00f3n de ayuda de un grupo reconstruido como d\u00e9bil y vulnerables\u201d.<br \/>\n<strong>Respuestas ya ya ya. \u00bfTransformaciones para cu\u00e1ndo?<\/strong><br \/>\nLa urgencia por encontrar explicaci\u00f3n a lo que en los primeros momentos no logramos quitar del registro del \u201cqu\u00e9 horror\u201d exige explicaciones perentorias, responsables con rostros visibles ya.<br \/>\nLas simplificaciones llegan r\u00e1pido y pueden coincidir con parte de la respuesta que casos como el de Micaela demandan, pero tambi\u00e9n son aprovechadas para eludir lo que siempre se posterga: lo que emerge all\u00ed donde el da\u00f1o supera la escala individual y sacude la realidad colectivamente.<br \/>\nVeamos lo que se discute a partir del caso de Micaela. La figura del juez que decidi\u00f3 la Libertad de Wagner est\u00e1 en la picota. Claro que el desempe\u00f1o de los jueces, y este caso no tiene nada que sugiera que no urge hacerlo, debe estar sometido a escrutinios y mecanismos institucionales sobre su desempe\u00f1o. \u00bfPero antes y despu\u00e9s qu\u00e9?<br \/>\nEl mal desempe\u00f1o del juez se est\u00e1 construyendo, al menos en los medios, sobre una supuesta racionalidad que, ligeramente, se asigna en estos d\u00edas a los informes de los servicios criminol\u00f3gicos penitenciarios. \u00bfSabemos cu\u00e1les son las diferencias de acceso a terapia que tienen estos agresores? \u00bfTienen servicios terape\u00faticos adecuados o son intervenciones rutinarias como las que se hacen sobre los dem\u00e1s, cualquiera sea el delito cometido? \u00bfQui\u00e9n monitorea esos gabinetes multidisciplinarios? \u00bfC\u00f3mo se integran? En muchos momentos se ha sugerido que informes de ese tipo forman parte de los intercambios corruptos entre penitenciarios y presos, \u00bfsabemos de los controles que existen para evitar cosas as\u00ed? \u00bfEs un avance de calidad institucional y respetuoso de la ley administrativizar el control del cumplimiento de las penas? \u00bfQu\u00e9 haremos con los servicios penitenciarios en su gran mayor\u00eda de impronta militarizada? \u00bfSon los profesionales que los integran aut\u00f3nomos para ejercer su tarea, con jefes que priorizan la humillaci\u00f3n y el disciplinamiento violento a la reintegraci\u00f3n a trav\u00e9s del ejercicio de derechos que el Estado debe garantizar cuando priva a alguien de la libertad?<br \/>\nNo estoy en condiciones de afirmar si este <em>revival <\/em>de fe positivista en los informes criminol\u00f3gicos nos pone en riesgo de regresar a tiempos en los que la decisi\u00f3n sobre el confinamiento o no de las personas se basaba en unas nociones de peligrosidad pseudocient\u00edficas que se apoyaban en la propaganda del caso extremo y desbordado para luego ver peligro por todas partes, principalmente en la disidencia ante el poder. Dec\u00eda Foucault en una de sus clases, con cita del crimin\u00f3logo Rafael Gar\u00f3falo: \u201cEl miedo general al crimen, la obsesi\u00f3n por ese peligro que parece confundirse con la sociedad misma, se inscribe de manera permanente en la conciencia de cada cual (\u2026.) \u00bfCu\u00e1l es el enemigo? \u2026Es un enemigo misterioso y desconocido hoy en la historia, y su nombre es el criminal\u201d.<br \/>\n<a class=\"no-cursor\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-64465\" src=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Arduino_Micaela_col_05.jpg\" alt=\"Arduino_Micaela_col_05\" width=\"1600\" height=\"1131\" \/><\/a>En otro orden, \u00bfqu\u00e9 pensamos hacer con una cultura carcelaria que garantiza continuidades patriarcales tras los muros y somete a los varones acusados de violaci\u00f3n a procesos disciplinantes de reprobaci\u00f3n a trav\u00e9s del sometimiento a violaciones, con anuencias y silencios varios? \u00bfC\u00f3mo puede ser que la principal estrategia de mediaci\u00f3n estatal en algunos establecimientos penitenciarios sea asegurarles lugares en pabellones religiosos? \u00bfAlcanza con el confinamiento absoluto? \u00bfQu\u00e9 nos dicen esas venganzas materializadas sobre un cuerpo agresor acerca de la matriz reproductiva de la cultura de la violaci\u00f3n en la que vivimos? El medio carcelario que consiente el disciplinamiento mediante abusos, \u00bfno es m\u00e1s bien otra forma de perpetuaci\u00f3n de la cultura machista, del pacto entre caballeros que resuelven tambi\u00e9n con odio de g\u00e9nero sus formas aprobadas y desaprobadas de disponer de nuestros cuerpos?<br \/>\n\u00bfCu\u00e1les son los servicios de egreso y de atenci\u00f3n postpenitenciaria? \u00bfCon qu\u00e9 datos sostenemos reincidencias probables o no? Si Wagner deb\u00eda cumplir tratamientos al recuperar la libertad, \u00bfcu\u00e1les eran? \u00bfLos eleg\u00eda el? \u00bfLe procur\u00f3 el Estado lugares adecuados? \u00bfC\u00f3mo los sustentaba econ\u00f3micamente? Si un agresor sexual pide ayuda, porque se reconoce en problemas, \u00bfa d\u00f3nde va?<br \/>\nPara el <em>manodurismo<\/em> esta desorientaci\u00f3n no ofrece problemas: adem\u00e1s de contar con la eficacia discursiva de su lado, camina con naturalidad por las arenas represivas, pide bala a los delincuentes, siempre le parece que la puerta es giratoria, mide eficacia en n\u00famero de presos y abatidos, festeja las ejecuciones de ricos marcando que la bolsa es la bolsa y que vale mas que algunas vidas, convive c\u00f3modamente con la impunidad, est\u00e1 al acecho cuando la necesita de excusa, la produce y reproduce como objetivo pol\u00edtico, no como mal c\u00e1lculo.<br \/>\nPor fortuna, empiezan a sentirse con fuerza otras voces, acompa\u00f1adas de la reacci\u00f3n popular de miles de mujeres que reclaman cambio verdadero. En esa l\u00ednea, el comunicado de NiUnaMenos esboz\u00f3 algunas de estas cuestiones claves frente a una desorientaci\u00f3n generalizada que de izquierda a derecha clama por la cabeza del juez como todo destino, quiz\u00e1s con raz\u00f3n, pero sin mayor rumbo.<br \/>\n<strong>Menos castigo m\u00e1s justicia: tomarse el feminismo en serio<\/strong><br \/>\nLa movilizaci\u00f3n social feminista de los \u00faltimos a\u00f1os avanza hacia una resistencia activa y creativa. La experiencia acumulada va forjando unas subjetividades donde los femenino comienza a descentrarse de la condici\u00f3n de v\u00edctima individual sufriente pasiva que nos reserva el neoliberalismo cuando captura nuestras demandas.<br \/>\nA eso se suma la nobleza l\u00facida de unos padres v\u00edctimas que optaron por no claudicar de sus convicciones ante la inmensidad de un dolor que ser\u00eda irrespetuoso proponernos mensurar aqu\u00ed, reivindicando que la transformaci\u00f3n radical de la realidad es la forma de justicia que esperan para su hija. Estos elementos ofrecen un escenario distinto al de otros dramas en los que las cosas terminaron estrelladas en el muro de la inflaci\u00f3n penal y el endurecimiento carcelario.<br \/>\nLas respuestas a la altura de la lucha y los costos en vidas de mujeres ser\u00e1n aquellas que erradiquen las condiciones de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de esta normalidad violenta que expresa un r\u00e9gimen de estatus basado en el g\u00e9nero. Para ello habr\u00e1 que producir intersecci\u00f3n cabal entre perspectivas de g\u00e9nero y garantismo, no por capricho epistemol\u00f3gico ni snobismo conceptual, sino una exigencia b\u00e1sica de reconocimiento y no discriminaci\u00f3n.<br \/>\nLa gran mayor\u00eda de las resistencias garantistas en relaci\u00f3n con las cuestiones de g\u00e9nero parten del no reconocimiento, de la subalternizaci\u00f3n de la perspectiva. La desigualdad estructural en las relaciones de g\u00e9nero no se queda en las puertas del sistema penal y sus pr\u00e1cticas.<br \/>\nInsistir en esas desconexiones solo hace cada vez m\u00e1s grande el problema, m\u00e1s corto el camino a la invocaci\u00f3n represiva y niega que lo que llaman igualdad y neutralidad est\u00e1 construido sobre lo masculino como universal.<br \/>\nTomarse el feminismo en serio es un buen punto de partida. Ver all\u00ed alianzas posibles para que, a trav\u00e9s de respuestas eficaces, la meta sea menos castigo, m\u00e1s justicia. En lugar de repeler las demandas, gestionarlas, darlo todo vuelta si es necesario, pero no renunciar a la oportunidad de que confluyan dos tradiciones comprometidas con la minimizaci\u00f3n del dolor y las violencias como un proyecto pol\u00edtico central.\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/ensayo\/ni-machos-ni-fachos\/\">Revista Anfibia<\/a><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una agenda feminista para la Justicia El femicidio de Micaela activ\u00f3 posiciones maniqueas: de un lado el garantismo mis\u00f3gino y del otro el manodurismo cl\u00e1sico. \u00bfC\u00f3mo escapar de la trampa? Tomarse el feminismo en serio es un buen punto de partida, propone Ileana Arduino. Ver las alianzas posibles para que, a trav\u00e9s de respuestas eficaces, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":27877,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":14,"footnotes":""},"categories":[9,5,6],"tags":[141,53,26,39],"class_list":["post-27875","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-de-esi-si-se-habla","category-historias-de-vida","category-articulos","tag-vivasnosqueremos","tag-derechos-de-las-mujeres","tag-feminismo","tag-justicia"],"nelio_content":{"autoShareEndMode":"never","automationSources":{"useCustomSentences":false,"customSentences":[]},"efiAlt":"","efiUrl":"","followers":[],"highlights":[],"isAutoShareEnabled":true,"networkImageIds":[],"permalinkQueryArgs":[],"series":[],"suggestedReferences":[]},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Ni machos, ni fachos - Diario Digital Femenino<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Ni machos, ni fachos - Diario Digital Femenino\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Una agenda feminista para la Justicia El femicidio de Micaela activ\u00f3 posiciones maniqueas: de un lado el garantismo mis\u00f3gino y del otro el manodurismo cl\u00e1sico. \u00bfC\u00f3mo escapar de la trampa? Tomarse el feminismo en serio es un buen punto de partida, propone Ileana Arduino. Ver las alianzas posibles para que, a trav\u00e9s de respuestas eficaces, [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Diario Digital Femenino\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/DiarioDigitaFemenino\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2017-04-18T14:16:28+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Anfibia.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"525\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"203\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Admin\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@DiarioFemenino1\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@DiarioFemenino1\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Admin\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"16 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/ni-machos-ni-fachos\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/ni-machos-ni-fachos\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Admin\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/38f54b3bfd13f561de2460ba95c169c6\"},\"headline\":\"Ni machos, ni fachos\",\"datePublished\":\"2017-04-18T14:16:28+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/ni-machos-ni-fachos\\\/\"},\"wordCount\":3253,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/ni-machos-ni-fachos\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2017\\\/04\\\/Anfibia.jpg\",\"keywords\":[\"#VivasNosQueremos\",\"Derechos de las mujeres\",\"Feminismo\",\"Justicia\"],\"articleSection\":[\"De ESI S\u00ed Se Habla\",\"Historias de vida\",\"Mujeres en Palabras\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/ni-machos-ni-fachos\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/ni-machos-ni-fachos\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/ni-machos-ni-fachos\\\/\",\"name\":\"Ni machos, ni fachos - Diario Digital Femenino\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/ni-machos-ni-fachos\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/ni-machos-ni-fachos\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2017\\\/04\\\/Anfibia.jpg\",\"datePublished\":\"2017-04-18T14:16:28+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/ni-machos-ni-fachos\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/ni-machos-ni-fachos\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/ni-machos-ni-fachos\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2017\\\/04\\\/Anfibia.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2017\\\/04\\\/Anfibia.jpg\",\"width\":525,\"height\":203},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/ni-machos-ni-fachos\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Ni machos, ni fachos\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/\",\"name\":\"Diario Digital Femenino\",\"description\":\"Cuesti\u00f3n de G\u00e9nero\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#organization\",\"name\":\"Diario Femenino\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/10\\\/logo.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/10\\\/logo.png\",\"width\":500,\"height\":92,\"caption\":\"Diario Femenino\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/DiarioDigitaFemenino\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/DiarioFemenino1\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/38f54b3bfd13f561de2460ba95c169c6\",\"name\":\"Admin\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/12\\\/favicon-150x150.jpg\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/12\\\/favicon-150x150.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/12\\\/favicon-150x150.jpg\",\"caption\":\"Admin\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/author\\\/adm18df\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Ni machos, ni fachos - Diario Digital Femenino","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Ni machos, ni fachos - Diario Digital Femenino","og_description":"Una agenda feminista para la Justicia El femicidio de Micaela activ\u00f3 posiciones maniqueas: de un lado el garantismo mis\u00f3gino y del otro el manodurismo cl\u00e1sico. \u00bfC\u00f3mo escapar de la trampa? Tomarse el feminismo en serio es un buen punto de partida, propone Ileana Arduino. Ver las alianzas posibles para que, a trav\u00e9s de respuestas eficaces, [&hellip;]","og_url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/","og_site_name":"Diario Digital Femenino","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/DiarioDigitaFemenino\/","article_published_time":"2017-04-18T14:16:28+00:00","og_image":[{"width":525,"height":203,"url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Anfibia.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Admin","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@DiarioFemenino1","twitter_site":"@DiarioFemenino1","twitter_misc":{"Escrito por":"Admin","Tiempo de lectura":"16 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/"},"author":{"name":"Admin","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#\/schema\/person\/38f54b3bfd13f561de2460ba95c169c6"},"headline":"Ni machos, ni fachos","datePublished":"2017-04-18T14:16:28+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/"},"wordCount":3253,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Anfibia.jpg","keywords":["#VivasNosQueremos","Derechos de las mujeres","Feminismo","Justicia"],"articleSection":["De ESI S\u00ed Se Habla","Historias de vida","Mujeres en Palabras"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/","name":"Ni machos, ni fachos - Diario Digital Femenino","isPartOf":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Anfibia.jpg","datePublished":"2017-04-18T14:16:28+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/#primaryimage","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Anfibia.jpg","contentUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Anfibia.jpg","width":525,"height":203},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/ni-machos-ni-fachos\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Ni machos, ni fachos"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#website","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/","name":"Diario Digital Femenino","description":"Cuesti\u00f3n de G\u00e9nero","publisher":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#organization","name":"Diario Femenino","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/logo.png","contentUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/logo.png","width":500,"height":92,"caption":"Diario Femenino"},"image":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/DiarioDigitaFemenino\/","https:\/\/x.com\/DiarioFemenino1"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#\/schema\/person\/38f54b3bfd13f561de2460ba95c169c6","name":"Admin","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/favicon-150x150.jpg","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/favicon-150x150.jpg","contentUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/favicon-150x150.jpg","caption":"Admin"},"url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/author\/adm18df\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Anfibia.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"rttpg_featured_image_url":{"full":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Anfibia.jpg",525,203,false],"landscape":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Anfibia.jpg",525,203,false],"portraits":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Anfibia.jpg",525,203,false],"thumbnail":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Anfibia-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Anfibia-300x116.jpg",300,116,true],"large":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Anfibia.jpg",525,203,false],"1536x1536":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Anfibia.jpg",525,203,false],"2048x2048":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Anfibia.jpg",525,203,false]},"rttpg_author":{"display_name":"Admin","author_link":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/author\/adm18df\/"},"rttpg_comment":0,"rttpg_category":"<a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/category\/de-esi-si-se-habla\/\" rel=\"category tag\">De ESI S\u00ed Se Habla<\/a> <a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/category\/historias-de-vida\/\" rel=\"category tag\">Historias de vida<\/a> <a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/category\/articulos\/\" rel=\"category tag\">Mujeres en Palabras<\/a>","rttpg_excerpt":"Una agenda feminista para la Justicia El femicidio de Micaela activ\u00f3 posiciones maniqueas: de un lado el garantismo mis\u00f3gino y del otro el manodurismo cl\u00e1sico. \u00bfC\u00f3mo escapar de la trampa? Tomarse el feminismo en serio es un buen punto de partida, propone Ileana Arduino. Ver las alianzas posibles para que, a trav\u00e9s de respuestas eficaces,&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27875","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27875"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27875\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27877"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27875"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27875"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27875"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}