{"id":25862,"date":"2016-12-05T13:28:39","date_gmt":"2016-12-05T16:28:39","guid":{"rendered":"http:\/\/diariofemenino.com.ar\/v2\/?p=25862"},"modified":"2016-12-05T13:28:39","modified_gmt":"2016-12-05T16:28:39","slug":"un-cuerpo-para-la-revolucion-social-sin-descarrios-ni-libertinajes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/un-cuerpo-para-la-revolucion-social-sin-descarrios-ni-libertinajes\/","title":{"rendered":"Un cuerpo para la revoluci\u00f3n social: sin descarr\u00edos ni libertinajes"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-25863\" src=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/1-2-5B-25-ExplorePAHistory-a0a1h1-a_349.jpg\" alt=\"1-2-5b-25-explorepahistory-a0a1h1-a_349\" width=\"320\" height=\"253\" \/><br \/>\n<b><span lang=\"ES-TRAD\">Por Mabel Bellucci*<\/span><\/b><br \/>\nHacia principios del siglo XX en esa Argentina deslumbrada por el progreso que parec\u00eda ilimitado, los h\u00e1bitos de entretenimientos colectivos \u2013 enti\u00e9ndase: comilona, cigarro, alcohol, juego por dinero, festejos de carnaval, f\u00fatbol &#8211; ten\u00edan mala prensa entre los predicadores temperamentales de la revoluci\u00f3n social. Derrocar el orden burgu\u00e9s apuntaba, entre otras cosas, a mantener alejado el proletariado de los vicios triviales, propios de los sectores dominantes. En consecuencia, la abstenci\u00f3n representaba una responsabilidad \u00e9tica de todo el activismo en su conjunto, empe\u00f1ado en subvertir las convenciones sociales. De ah\u00ed que llamaban a crear una sociedad donde el ser humano desplegase de una manera libre todas sus potencialidades. En esta tarea combinada de hundimiento del mundo existente y de construcci\u00f3n de uno nuevo, la lucha contra los placeres mundanos ocupaba un papel esencial. Dado que auguraban una revuelta sin marcha atr\u00e1s, el empe\u00f1o estaba en provocar las condiciones necesarias para el compromiso total. Solo las pasiones sin frenos, las inclinaciones a los excesos significaban un obst\u00e1culo. De tal manera, se desplegaron grandes campa\u00f1as para inhibir las llamadas diversiones burguesas.<br \/>\nLas feministas tambi\u00e9n ten\u00edan lo suyo. En el Primer Congreso Femenino Internacional de la Rep\u00fablica Argentina, reunido para debatir el rol de las mujeres durante el festivo Buenos Aires del Centenario, mientras asomaban reivindicaciones inaugurales tales como la paridad de derechos pol\u00edticos y civiles entre ambos sexos, se aprobaba una resoluci\u00f3n que \u201chace votos porque se haga propaganda en la escuela y en los hogares para dar \u00e1 conocer los peligros del beso y del mate. Se suprima el beso en las salutaciones.\u201d<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Pese a que estas y otras conclusiones mostraban cierto \u201clirismo\u201d, como escribi\u00f3 la feminista socialista Alicia Moreau, su car\u00e1cter contestatario le vali\u00f3 a la consagrada m\u00e9dica Cecilia Grierson la expulsi\u00f3n del Consejo Nacional de Mujeres, del cual fue fundadora a pedido del Consejo Internacional de Mujeres de Londres.\u00a0En realidad, ambas costumbres eran vistas como fuentes transmisoras de enfermedades infecciosas en momentos en que la tuberculosis hac\u00eda estragos.<br \/>\nPor ejemplo, el consumo de bebidas alcoh\u00f3licas tuvo sus fuertes detractores por parte de las vanguardias obreras anarquistas y adem\u00e1s socialistas. Aquella polifon\u00eda de la inmigraci\u00f3n europea advert\u00eda que toda costumbre et\u00edlica de un trabajador, encarnaba una amenaza latente.\u00a0Desconectaba a los asalariados de sus obligaciones insurrectas, incluso familiares. \u201cAquellos\u00a0 compa\u00f1eros que abracen\u00a0la\u00a0bebida, como\u00a0ruta hacia\u00a0la<em>\u00a0<\/em>embriaguez,\u00a0se\u00a0enga\u00f1ar\u00e1n\u00a0a\u00a0s\u00ed\u00a0mismos\u00a0con\u00a0una\u00a0vida\u00a0embrujada\u201d, dec\u00eda un art\u00edculo sin firma en el diario <em>La Protesta<\/em> de 1904. Su injerencia era presentada desde los primeros textos anarquistas como un siniestro veneno que la patronal burguesa destinaba a mantener embotadas las voluntades de la clase trabajadora, lejos de la revoluci\u00f3n: \u201cestupefactado por el t\u00f3xico, no siente el peso de sus cadenas y la degradaci\u00f3n de la esclavitud\u201d, afirmaba el m\u00e9dico neomalthussiano librepensador Elosua Fernand en un folleto de propaganda antialcoh\u00f3lica con el elocuente t\u00edtulo de \u201c<em>Le veneno maudit. El alcohol<\/em>\u201d, m\u00e1s conocido como \u201cEl veneno maldito.\u201d \u00a0Mientras que el acreditado peri\u00f3dico ib\u00e9rico <em>Tierra y Libertad<\/em>\u00a0 proclamaba lo siguiente bajo el lema \u201cEl alcoholismo recrudece la miseria en las familias obreras\u201d: \u201cTrabajadores, \u00a1no beb\u00e1is! \u00a1Cu\u00e1ntos obreros, p\u00e9simos padres de familia y peores maridos, olvidando los m\u00e1s sagrados deberes, derrochan la mitad o un tercio del ya escaso jornal que perciben, en libaciones alcoh\u00f3licas, en la taberna, en el juego, dejando a los hijos y la mujer sin pan, forzados al ayuno y v\u00edctimas de todas las tribulaciones de la vida!\u201d.<br \/>\nDe esta manera, las vanguardias aumentaron sus agitaciones contra el poder de la falange burguesa hacia los pobres\u00a0 por el sometimiento al consumo del alcohol. Al mismo tiempo, para los librepensadores generaba una de las m\u00e1s grandes declinaciones de la dignidad de un proletario: la haraganer\u00eda<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, que se relacionaba con el no rendimiento productivo.<br \/>\nAhora bien, el predominio de la bebida en los sectores populares- tanto urbanos como rurales- signific\u00f3 una expresi\u00f3n m\u00e1s de la resistencia contra la explotaci\u00f3n del capital y la alienaci\u00f3n del trabajo. Es cierto, \u00e9sta no fue la \u00fanica actitud de rechazo: el ausentismo, robo, sabotaje constitu\u00edan otras estrategias de rebeli\u00f3n. Aun las condiciones te\u00f3ricas y mentales de nuestras retaguardias no estaban preparadas para entender que estas salidas aut\u00f3nomas al propio malestar simbolizaban una toma de conciencia frente a la vulnerabilidad en la que se encontraban. M\u00e1s de las veces encerraban situaciones de desencuentros entre unos y otros. No solo se necesit\u00f3 m\u00e1s olfato sociol\u00f3gico sino una mirada m\u00e1s acorde a las subjetividades sociales que intentaron representar. En consecuencia, los articulistas de la prensa obrera de la \u00e9poca recurr\u00edan a un tono moralista; marcando la ausencia de un trabajador modelo, responsable de sus actos. De tal forma, socialistas y anarquistas lanzaban sus dardos contra el alcoholismo y las diversiones lujuriosas, consideradas como pr\u00e1cticas usuales tanto entre la masa salarial inmigratoria como en la criolla, sin avizorar que, tal vez, \u00e9stas expresaban indocilidades hacia la dominaci\u00f3n de multiplicidades humanas.<br \/>\nDora Barrancos en su libro <em>Anarquismo, educaci\u00f3n y costumbres en la Argentina<\/em> <em>de principio de siglo<\/em> descubre una perla. En el proyecto de creaci\u00f3n de la Casa del Pueblo, en 1902, se lee el siguiente consejo: \u201cEl servicio de caf\u00e9 satisfar\u00e1 solamente comodidades \u00fatiles y saludables; las bebidas alcoh\u00f3licas ser\u00e1n absolutamente excluidas para corregir el vicio funesto que degenera y embrutece y difunde la m\u00e1s negra miseria y la desolaci\u00f3n de tantos hogares proletarios\u201d<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.<br \/>\nPor su parte, el higienista Juan Bialet Mass\u00e9 en su <em>Informe sobre el estado de las clases obreras argentinas en el interior de la Rep\u00fablica<\/em>, en 1904, pose\u00eda una mirada m\u00e1s flexible sin tantos prejuicios ni la hostilidad enunciativa. Dejemos que el texto hable: \u201cEn los trabajos que han exigido grandes esfuerzos nada solaza al obrero tan r\u00e1pidamente como tomar la copa de ca\u00f1a y nada le proporciona m\u00e1s pronto el sue\u00f1o. Es in\u00fatil predicarle el antialcoholismo: pasajera o permanentemente aquello le alivia y el impulso es irresistible; podr\u00e1 hac\u00e9rsele sustituir la ca\u00f1a por un buen vino u otro alcohol; pero convencerlos de que no deben tomar ninguna, nunca y yo creo que tomada con moderaci\u00f3n y diluida nada puede hacer mejor que tomar una bebida alcoh\u00f3lica.\u201d<br \/>\n<strong>Ingreso de las mujeres en la industria\u00a0\u00a0 <\/strong><br \/>\nEn estas operaciones morales con un fuerte acento pedag\u00f3gico, el control se ejerc\u00eda sobre los varones y, m\u00e1s que nada, <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-25865\" src=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/2686_women_working_in_cigarette_factory.jpg\" alt=\"2686_women_working_in_cigarette_factory\" width=\"306\" height=\"320\" \/>sobre aquellos que \u00a0dispon\u00edan de una prole. Cuando esa mirada censora se centraba en las mujeres era, en especial, por no cumplir con el mandato de la maternidad obligatoria, por ejercer la prostituci\u00f3n o por lanzarse a espacios fuera de su esencia progenitora. Tanto los sectores m\u00e1s retardatarios como la progres\u00eda pol\u00edtica y cultural, no vislumbraron que el fen\u00f3meno de la modernidad encerraba cambios no previstos, aunque aparec\u00eda como la herramienta imprescindible para incorporar a la Argentina al mundo del progreso. Era de prever que el cl\u00e1sico modelo de trabajadora que imperaba en las sociedades industrializadas generara incertidumbre y desconfianza a nuestra clase dirigente, en tanto tem\u00edan el trasplante de ese estilo no deseado para las nativas. Por diferentes razones, las voces proletarias insist\u00edan en que las mujeres se abstuviesen de ingresar al trabajo extradom\u00e9stico, excepto en casos de extrema miseria<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> \u00bfQu\u00e9 ten\u00edan que hacer las esposas, madres o novias trabajando a la par de cualquier obrero, fuera de sus casas? \u00bfQui\u00e9nes se har\u00edan cargo del mantenimiento material y afectivo de la din\u00e1mica familiar si ellas ingresaban al proceso productivo? En realidad, su llegada a las f\u00e1bricas y talleres fue un cimbronazo en la vida de los sectores populares, todo hab\u00eda cambiado. En resumidas cuentas, su desplazamiento de la esfera privada a la p\u00fablica desencaden\u00f3 alteraciones profundas en el funcionamiento de la cotidianidad, situaci\u00f3n que la sociedad a\u00fan no estaba en condiciones de resolver. De esta manera, se gener\u00f3 un estado de conmoci\u00f3n y alarma ante la contradicci\u00f3n entre su rol de productora de bienes y servicios y el de reproductora biol\u00f3gica. En consecuencia, ellas encarnaban a los ojos de la dirigencia pol\u00edtica y sindical un conflicto o una anomal\u00eda que urg\u00eda abordar, no siempre con soluciones adecuadas a las necesidades de las protagonistas pero s\u00ed al orden disciplinario de los padrones fijados. Si bien el mundo fabril representaba un campo f\u00e9rtil para la propagaci\u00f3n del ideario librepensador, del mismo modo encarnaba para nuestras antecesoras un espacio de socializaci\u00f3n de tentaciones mundanas y viciosas.<br \/>\nEl 1 de mayo de 1890, la Federaci\u00f3n Obrera declaraba un petitorio de doce puntos al Congreso Nacional, que firmaron 7.422 obreros, solicitando la sanci\u00f3n de una lista de \u00ableyes protectoras de la clase obrera\u00bb, entre las cuales se encontraban: \u201cprohibici\u00f3n del trabajo para la mujer cuya naturaleza afecta su salud\u201d y \u201cabolici\u00f3n del trabajo nocturno para mujeres y menores\u201d. Al a\u00f1o siguiente, el Congreso de la Federaci\u00f3n Obrera planteaba: \u201cLa explotaci\u00f3n de la mujer pide especial defensa. Los patrones obligando a nuestras mujeres y a nuestros hijos nos han destruido la familia. Exigimos que proh\u00edban el trabajo de la mujer en todas las ramas de la industria que afectan con particularidad el organismo femenil\u201d.<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Otra voz fue la del diputado socialista Alfredo Palacios, en 1907, que us\u00f3 esos mismos argumentos para defender la ley que protege el trabajo de las mujeres y los ni\u00f1os: \u201cla obrerita que reci\u00e9n entra en la pubertad, que deforma su organismo, que altera las serias funciones de su vida, no podr\u00e1 encontrarse en buenas condiciones para ejercer la m\u00e1s noble, la m\u00e1s elevada funci\u00f3n de la mujer: la maternidad\u201d<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>. Mientras que Juan Bialet Mass\u00e9 en su obra consagrada advert\u00eda sobre las consecuencias nefastas que se les presentaba a las obreras cuando la jornada se extend\u00eda hasta el anochecer. Al respecto, este m\u00e9dico comentaba: \u201cSi se permite que se trabaje durante la noche es sustraerla completamente a las funciones del hogar, es condenarla a una tentaci\u00f3n y a sus hijos al abandono. Es tambi\u00e9n abrir la puerta a los abusos puesto el sol, la obrera debe estar en su casa, atendiendo a sus hijos o durmiendo con su marido\u201d.<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a><br \/>\nA\u00f1os m\u00e1s tarde, la figura de la \u00a0<em>fabriquera<\/em> estuvo impresa en el imaginario colectivo como un papel desnaturalizado y atentatorio al pudor femenino. En efecto, en la visi\u00f3n del conjunto, filtrada por los prejuicios de la moral media, eran percibidas como masculinas y atrevidas. Provocaba una abierta hostilidad la muestra innovadora en sus usos y costumbres que difer\u00edan del resto: ropas m\u00e1s ligeras, audacia en el hablar, nuevos temas en sus agendas cotidianas, una relaci\u00f3n m\u00e1s horizontal con los varones sin la mediaci\u00f3n familiar y la posibilidad de tentarse al desenfreno con el cigarro, la bebida y el sexo. Por lo expuesto, el trabajo extradom\u00e9stico no era concebido como propio de la naturaleza femenina aunque s\u00ed los otros llevados a cabo dentro de la unidad hogare\u00f1a &#8211; familiar, los cuales dispon\u00edan de un valor y de un precio en el mercado. Cecilia Grierson elabor\u00f3 un informe para el Ministerio de Instrucci\u00f3n P\u00fablica, en 1902, titulado\u00a0<em>Educaci\u00f3n t\u00e9c\u00adnica de la mujer<\/em>, con el objetivo de estudiar los institutos de econom\u00eda dom\u00e9stica, labores femeninas y ramos conexos a lo largo del pa\u00eds. De este extenso manifiesto se desprend\u00eda su empe\u00f1o por desviar a sus cong\u00e9neres de la tentaci\u00f3n que implicaba la vida en los talleres \u201cfrente a los peligros f\u00edsicos y morales que se corren y la imposibilidad de organizar una vida sedentaria\u201d. Y prosegu\u00eda con lo siguiente: \u201cMe inclino a admitir que en nuestro pa\u00eds deben favorecerse las industrias que permitan a la mujer permanecer el mayor tiempo posible en su hogar.\u201d<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a><br \/>\nM\u00e1s all\u00e1 del tutelaje patriarcal de estos principios libertarios, resulta imposible desconocer las denuncias que la prensa, junto con cierta literatura costumbrista, hac\u00eda en torno a las condiciones insalubres de trabajo, lugares que se asemejaban a c\u00e1rceles o s\u00f3tanos, a los constantes accidentes provocados por la fatiga, el sue\u00f1o y la dispersi\u00f3n frente a las exigencias impuestas por las tareas dentro y fuera de la f\u00e1brica. Sin olvidar el acoso sexual por parte de los poderosos del mando: patrones, gerentes, encargados y capataces.<br \/>\nEn cuanto a la prostituci\u00f3n, signific\u00f3 un fantasma que recorr\u00eda las posiciones m\u00e1s diversas de la sociedad argentina: educadores, legisladores, exponentes de la iglesia cat\u00f3lica, as\u00ed como las vanguardias obreras. Partiendo de lugares diferentes conclu\u00edan en argumentos similares: simbolizaba la causa fundamental de conductas distorsionantes de los varones. Las prostitutas atra\u00edan a sus clientes a los caf\u00e9s, a los juegos il\u00edcitos, a las salas de baile y al consumo del alcohol. Para su erradicaci\u00f3n definitiva, los anarquistas aventuraban su ingreso como trabajadoras con plena presencia sindical y una eficaz lucha como explotadas. En efecto, llamaban a unirse al combate, a su literatura y a la educaci\u00f3n del movimiento. Si bien proclamaban la libertad de todas las putas, ante todo ten\u00edan presente la esclavitud del proletariado. He aqu\u00ed las diferencias notables entre ser esposa y ser puta: a estas s\u00ed les cab\u00eda la condici\u00f3n de obreras, con todas las perdiciones que entra\u00f1aba el clima hostil de las f\u00e1bricas. Por otra parte, olvidaban que tambi\u00e9n eran mujeres que corr\u00edan los mismos riesgos f\u00edsicos y emocionales que cualquiera pero, por alguna raz\u00f3n, ac\u00e1 el machismo protector no apremiaba. Asimismo, el abolir la prostituci\u00f3n se consideraba responsabilidad de sus cuadros, que urg\u00edan eliminar la sexualidad extramatrimonial sin mediatizaciones posibles; a diferencia de los socialistas que propon\u00edan reglamentaciones p\u00fablicas para regularla hasta 1913. En ese a\u00f1o, por iniciativa de Alfredo Palacios, se aprob\u00f3 en el Congreso de la Naci\u00f3n la primera ley contra la prostituci\u00f3n y trata de blancas que establec\u00eda penas de prisi\u00f3n para los tratantes.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-25866\" src=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/tuna1.png\" alt=\"tuna1\" width=\"246\" height=\"320\" \/>Entre 1896 a 1897 sali\u00f3, primero en Buenos Aires y luego en Rosario, el peri\u00f3dico comunista- anarquista <em>La voz de la mujer<\/em>, bajo la direcci\u00f3n de la m\u00edtica activista Virginia Bolten. Uno de los temas abordados fue el de la prostituci\u00f3n. Para sus redactoras, encarnaba el producto de la corrupci\u00f3n, y consideraban a las protagonistas, m\u00e1rtires de la sociedad, doblemente traicionadas en relaci\u00f3n a su sexo y a su clase. A la vez, la explotaci\u00f3n laboral y social que las anarquistas padec\u00edan como trabajadoras y mujeres cimentaba coincidencias con las prostitutas. Para Maxime Molyneux, \u201cellas sosten\u00edan que la prostituci\u00f3n era forzada a trav\u00e9s de la pobreza, la avaricia masculina y la falta de alternativas realistas para ganar el sustento y era asimismo reforzada por los criterios ambiguos de la instituci\u00f3n del matrimonio, la cual atrapaba a la gente en relaciones vac\u00edas e insustanciales y empujaba a los hombres a buscar el placer en otro lado\u201d.<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> En su primer n\u00famero, una colaboradora, Carmen Lareva en un art\u00edculo\u00a0 llamado \u201cEl amor libre\u201d hac\u00eda referencia a que \u00a0\u201c\u00a1 Cien y cien veces hemos visto v\u00edctimas de la lubricidad burguesa las m\u00edseras obreras, bajar r\u00e1pidamente en horribles tumbos y caer despe\u00f1adas al abismo del vicio, que cada vez m\u00e1s hambriento e insaciable las tragaba, cubri\u00e9ndolas de cieno y l\u00e1grimas, que, ni\u00f1as casi\u2026 que apresuraban por s\u00ed mismas su ca\u00edda, para con ella librarse de la rechifla y el escarnio de sus mismos verdugos!\u2026 adem\u00e1s creemos que la persona que por temor al castigo permanezca \u2018fiel\u2019 a un compromiso que pudo contraer enga\u00f1ada, o por otra causa obligada a ello, es como si fuese \u2018infiel\u2019, aparte de que\u00a0 valdr\u00eda m\u00e1s que lo fuese, es decir, que se marchase, puesto que si quiere a otro u otra, es claro que ser\u00e1 porque no quiere a la persona con quien la sociedad la obliga a compartir el pan y el techo, lo cual si no es prostituci\u00f3n, poco, muy poco dista de ella, pues para hacer tal, es preciso que mienta amor a quien solamente odia, que enga\u00f1e y que sea hip\u00f3crita que se d\u00e9, en fin, aquel o aquella a quien detesta.\u201d<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a><br \/>\nLa prostituta estaba condenada a la miseria producto de la rapacer\u00eda burguesa. En cambio, la prostituci\u00f3n manten\u00eda una carga de injuria y de estigmatizaci\u00f3n. Ejemplos sobran. Como bien se\u00f1ala Molyneux en su pr\u00f3logo, las colaboradoras de <em>La voz de la mujer<\/em> entend\u00edan al matrimonio como un componente m\u00e1s de la prostituci\u00f3n y a \u00e9sta se la conceb\u00eda desde el agravio. As\u00ed lo expresaba la luchadora Pepita Guerra en su editorial \u201c\u00bfAmemos? No \u00a1Luchemos!\u201d: \u201c\u00a1J\u00f3venes, ni\u00f1as, mujeres en general, la presente sociedad! Si no quer\u00e9is convertiros en prostitutas, en esclavas sin voluntad de pensar ni sentir, \u00a1no os cas\u00e9is! Vosotras las que pens\u00e1is encontrar amor y ternezas en el hogar, sabed que no encontrar\u00e9is otra cosa que un amo, un se\u00f1or, un rey, un tirano. \u00bfQu\u00e9 quedar\u00e1, cuando el amor termine, de vuestro matrimonio? Fastidio, tedio y como es natural la prostituci\u00f3n\u201d.<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> En verdad, no se cuestiona los contenidos inflexibles \u00a0del activismo libertario contra el casamiento, todo lo contrario, sino lo que genera debate es homologar una cosa con la otra a modo ofensivo.<br \/>\nAl fin, entre tantas palabras y verdades sin sosiego, en los distintos n\u00fameros del peri\u00f3dico aparec\u00eda un dato imposible de soslayar: varias de sus editorialistas invitaban a las j\u00f3venes\u00a0 a ocultar su amor como si fuese un crimen y a resolver sus vehementes deseos sexuales mediante \u201cel noble y elevado\u201d ejercicio de la masturbaci\u00f3n. Pepita Guerra convocaba \u201ca buscar en la masturbaci\u00f3n un lenitivo a tus voluptuosas ansias. Hazlo todo, todo\u201d. Posiblemente, este llamamiento al autoerotismo, sin haber sido un legado transmitido de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, fue refigurado hacia los a\u00f1os sesenta por un pu\u00f1ado de feministas radicales estadounidenses en sus acaloradas cr\u00edticas en torno al acto sexual. En 1968, Anne Koedt public\u00f3 \u201cEl mito del orgasmo vaginal\u201d, en el cual planteaba lo que ser\u00edan las preocupaciones fundamentales para el movimiento emergente: el significado pol\u00edtico del placer sexual a trav\u00e9s del cl\u00edtoris. Otra, Christiane Rochefort, puso blanco sobre negro al decir que \u201cel coito es convencional no por su posici\u00f3n sino por su toma de posici\u00f3n y no tiene de sexual m\u00e1s que la ubicaci\u00f3n.\u201d<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> Mientras Roxanne Dunbar propon\u00eda que \u201clas mujeres deben, por supuesto, tener el control de sus cuerpos y no sentir nunca m\u00e1s que deben someterse a las relaciones sexuales por temor a perder a un var\u00f3n. Ahora deben hablar de estrategias pol\u00edticas, no de sexo.\u201d <a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a><br \/>\n<em>* Activista feminista queer. Integrante del Grupo de Estudios sobre Sexualidades (GES) en el Instituto de Investigaci\u00f3n Gino Germani-UBA y de la C\u00e1tedra Libre Virginia Bolten de la UNLPlata. Forma parte del colectivo editorial Herramienta. Colaboradora del blog <\/em>Damiselas en Apuros<em> y de la revista online <\/em>Furias<em>. Autora de <\/em>Historia de una desobediencia. Aborto y Feminismo<em>. <\/em><br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <a href=\"http:\/\/www.dipublico.com.ar\/images\/smlogo%20-original-.gif\">http:\/\/www.dipublico.com.ar\/images\/smlogo -original-.gif<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Barrancos, Dora, <em>Anarquismo, educaci\u00f3n y costumbres en la Argentina<\/em> <em>de principio de siglo<\/em>, Buenos Aires, Contrapunto, 1990. p.303.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>Ib\u00eddem, p.296.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Bellucci, Mabel,\u201dTensiones entre la reproducci\u00f3n social y la producci\u00f3n: Estudio de caso de las mujeres gr\u00e1ficas en Buenos Aires 1880-1914\u201d <em>Desprivatizando lo Privado. Mujeres y Trabajos<\/em>, G\u00f6ran Therborn (compilador), Buenos Aires, Cat\u00e1logos, 1996. p.126.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a>Spalding, Horbart, <em>La clase trabajadora argentina ( documentos para su historia 1890-1912)<\/em>, Buenos Aires, Galerna, 1970.p.144.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Mercado, Matilde, <em>La Primera Ley de Trabajo Femenino: La Mujer Obrera (1890-1910)<\/em>, Buenos Aires, CEAL, 1988. p.52.<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a>Bialet Mass\u00e9, Juan, Op. Cit,p.273.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Grierson, Cecilia, <em>Educaci\u00f3n t\u00e9cnica de la mujer: informe presentado al Sr. Ministro de Instrucci\u00f3n P\u00fablica de la Rep\u00fablica Argentina,<\/em> Buenos Aires, Tipograf\u00eda de la Penitenciar\u00eda Nacional, 1902.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Molyneux, Maxime, \u201cNI DIOS, NI PATRON, NI MARIDO. Feminismo anarquista en la Argentina del\u00a0 siglo XIX\u201d presentaci\u00f3n de <em>La voz de la mujer.<\/em><em>Peri\u00f3dico comunista- an\u00e1rquico<\/em>, Buenos Aires, \u00a0Universidad Nacional de Quilmes, 1997. p.32.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Lareva, Carmen, \u201cEl amor libre\u201d, <em>\u00a0La voz de la mujer,<\/em> Op. Cit.p.50.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Guerra, Pepita, \u00bfAmemos? No \u00a1Luchemos!<em> La voz de la mujer<\/em>, Op. Cit. p.62.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Rochefort, Christiane, \u201cEl Mito de la Frigidez Femenina\u201d en <em>La liberaci\u00f3n de la mujer: a\u00f1o cero,<\/em> Buenos Aires, Granica, 1972.p.92.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/blogger.g?blogID=3180039906743234349#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Dunbar, Roxanne, \u201cLa Liberaci\u00f3n Femenina como base de la Revoluci\u00f3n Social\u201d en Otilia Vainstok (comps.) <em>Para la liberaci\u00f3n del segundo sexo,<\/em> Buenos Aires, De la Flor, 1972. p.115.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nFuente: <a href=\"http:\/\/damiselasenapuros.blogspot.com.ar\/2016\/12\/un-cuerpo-para-la-revolucion-social-sin.html\">Damiselas en apuros<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Mabel Bellucci* Hacia principios del siglo XX en esa Argentina deslumbrada por el progreso que parec\u00eda ilimitado, los h\u00e1bitos de entretenimientos colectivos \u2013 enti\u00e9ndase: comilona, cigarro, alcohol, juego por dinero, festejos de carnaval, f\u00fatbol &#8211; ten\u00edan mala prensa entre los predicadores temperamentales de la revoluci\u00f3n social. 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