{"id":24108,"date":"2016-08-07T19:06:35","date_gmt":"2016-08-07T22:06:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diariofemenino.com.ar\/?p=24108"},"modified":"2016-08-07T19:06:35","modified_gmt":"2016-08-07T22:06:35","slug":"el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/","title":{"rendered":"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\">Por<\/span><b><span style=\"color: #000000;\"> Stefan\u00eda Molina<\/span>[<\/b><a title=\"\" href=\"#_ftn1\">1]<\/a><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres<\/span><\/strong><a title=\"\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a><\/h4>\n<figure id=\"attachment_24109\" aria-describedby=\"caption-attachment-24109\" style=\"width: 614px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/www.diariofemenino.com.ar\/wp-content\/uploads\/Ancsa-768x512.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-24109 \" alt=\"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres\" src=\"http:\/\/www.diariofemenino.com.ar\/wp-content\/uploads\/Ancsa-768x512.jpg\" width=\"614\" height=\"410\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-24109\" class=\"wp-caption-text\">El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres<\/figcaption><\/figure>\n<h2><span style=\"color: #000000;\">Introducci\u00f3n<\/span><\/h2>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cLa maternidad, adem\u00e1s, m\u00e1s que cualquier otro aspecto de g\u00e9nero, ha sido sometida con insistencia a interpretaciones esencialistas y se la considera una prueba de lo \u00abnatural\u00bb, universal e inalterable. Todo eso constituye las claves para fundar nuestras sospechas\u201d. Mojzuk<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El objeto del trabajo es responder la siguiente interrogante: \u00bfC\u00f3mo interviene el mito del instinto maternal en el control social de las mujeres? Esta pregunta ser\u00e1 contestada a trav\u00e9s de diferentes autores\/as a qui\u00e9nes se pondr\u00e1n en di\u00e1logo, contrastando sus diversas opiniones y visiones.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">El pensamiento occidental ha construido determinados fen\u00f3menos sociales como esencias, esto obstruye la posibilidad de cuestionar las pr\u00e1cticas y criterios en relaci\u00f3n al g\u00e9nero, las identidades, las sexualidades, etc. La concepci\u00f3n de esencia en cierta medida tranquiliza, produce la fantas\u00eda de una existencia per- se a la edificaci\u00f3n de los roles y papeles, que los sujetos[1] habitan.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">En este sentido, el mito del instinto materno trae aparejado (y se introduce) en problem\u00e1ticas vigentes tales como: el aborto, la elecci\u00f3n de la no maternidad, maternidades subversivas[2], etc. Si naturalmente las mujeres nacen con dicho instinto, saben cu\u00e1l es su destino. O directamente, las mujeres que optan por la maternidad, estar\u00e1n bajo la mira, sus labores ser\u00e1n controladas, se hace necesario ser buena madre, es parad\u00f3jico, \u00bfNo es acaso natural?<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Es destacable que la verdadera mujer est\u00e1 asociada directamente a la maternidad. La artificidad del mito se puede ver en aquellas mujeres que deciden interrumpir su embarazo, matan a sus hijos reci\u00e9n nacidos, etc. Todas estas acciones aparecen tipificadas como criminol\u00f3gicas o antijur\u00eddicas. Es por ello que legitimar la elecci\u00f3n de la no-maternidad se hace un desaf\u00edo necesario.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">El control sobre el cuerpo y la subjetividad de las mujeres se produce en el seno de un sistema patriarcal (t\u00e9rmino resignificado por Kate Millet)[3]. Diferentes instituciones sociales y tecnolog\u00edas de poder se encargan de manufacturar cuerpos y mentes disciplinares. Lo primero que se asocia al pensar en seres humanos es la representaci\u00f3n ensamblada a categor\u00edas tales como mujer\/var\u00f3n. Es as\u00ed, que a lo que llamamos humanidad, es f\u00e1cilmente reductible a una l\u00f3gica binaria imperante desde la antig\u00fcedad, que se puede ver reflejada en el discurso social que establece la idea de las buenas madres, produciendo inescindiblemente a las malas madres. Las \u00faltimas no cumplen con diferentes expectativas, generando tensi\u00f3n, pues interpelan a las normativas de g\u00e9nero, as\u00ed como a su propia realidad.<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"color: #000000;\">La maternidad como construcci\u00f3n cultural. El g\u00e9nero<\/span><\/h2>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La maternidad, tal como la concebimos en el siglo XXI, mantiene el orden social- heterosexual y legitima la \u201cesencia\u201d femenina que completa a las mujeres. Es una construcci\u00f3n cultural multideterminada que se organiza a trav\u00e9s de normas. \u00c9stas se establecen de acuerdo a las necesidades de los grupos sociales y se enmarcan en una \u00e9poca definida de su historia.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Pierre Bourdieu (citado por Scott 2008) plantea que \u201cla divisi\u00f3n del mundo\u201d implica \u201clas diferencias biol\u00f3gicas y especialmente aquellas que se refieren a la divisi\u00f3n del trabajo de la procreaci\u00f3n y reproducci\u00f3n\u201d, opera como \u201clas que est\u00e1n mejor fundadas en ilusiones colectivas\u201d. Estos relatos establecen un control diferencial sobre los recursos materiales y simb\u00f3licos, el g\u00e9nero se implica en la concepci\u00f3n y construcci\u00f3n del poder: \u201ces el campo primario dentro del cual o por medio del cual se articula el poder\u201d (Scott, 2008, p.68). Asimismo es una categor\u00eda que media entre la diferencia biol\u00f3gica y las relaciones sociales basadas en las diferencias percibidas entre los sexos.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">El g\u00e9nero como categor\u00eda de an\u00e1lisis, permite conocer complejos procesos sociales para explicar c\u00f3mo se estructuran y expresan los \u00e1mbitos de lo femenino y lo masculino y cu\u00e1les son los s\u00edmbolos y caracter\u00edsticas que los definen y representan como construcciones culturales opuestas y sim\u00e9tricas. (Quezada, 1996, p.21)<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">El g\u00e9nero como categor\u00eda anal\u00edtica aparece en la agenda acad\u00e9mica en el siglo XX. El feminismo que toma esta categor\u00eda, siendo el m\u00e1s destacado hasta la actualidad, se denomin\u00f3 como \u201cla segunda ola\u201d. Surgi\u00f3 en la d\u00e9cada de los setenta\u2019 en Am\u00e9rica Latina, y en los a\u00f1os sesenta en Europa Occidental y en Estados Unidos. Nace en un contexto de lucha pol\u00edtica y cultural a nivel internacional: rebeliones anticolonialistas del tercer mundo, cr\u00edticas anti-psiquiatr\u00eda, revueltas estudiantiles, reivindicaciones en cuestiones de etnia, etc. Mojzuk (s.f) al hacer referencia exclusiva al feminismo y a la maternidad, dir\u00e1 que:<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Hoy por hoy, es dif\u00edcil hacer un balance preciso de las consecuencias de las reivindicaciones feministas que datan de los a\u00f1os 60 y que siguen la avanzadilla de Simone de Beauvoir en El segundo sexo. Con Kate Millet, las teor\u00edas freudianas quedaron cuestionadas y las experiencias vitales de las propias mujeres desmintieron lo que el psicoan\u00e1lisis promulg\u00f3 como caracter\u00edsticas esenciales de la personalidad femenina: pasividad, masoquismo, narcisismo. Muchas de las feministas de esa \u00e9poca fueron tachadas de meras \u00abreivindicadoras\u00bb, con el car\u00e1cter deformado por la socializaci\u00f3n inadecuada, con su naturaleza verdaderamente femenina reprimida (\u2026) Ni la abnegaci\u00f3n ni el gusto por el dolor pueden formar por m\u00e1s tiempo la imagen de la capacidad maternal (\u2026) Una vez m\u00e1s se se\u00f1alaba a \u201clas feministas rabiosas o \u00abviriles reprimidas\u00bb\u201d (Badinter, 1981) como incendiarias de ese calent\u00f3n discursivo. (p.29)<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Se hace referencia a las obras teatrales escritas por Federico Garc\u00eda Lorca: \u201cLa casa de Bernarda Alba\u201d (1936) y \u201cYerma\u201d (1934), como ejemplos que si bien son producto de un artista en particular, no dejan de reflejar las vivencias de distintas mujeres en relaci\u00f3n a la maternidad.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">El contexto donde se desarrollan estas historias es en Espa\u00f1a, en un momento en que la sociedad era violenta y el papel de las mujeres secundario. La protagonista de la primera obra mencionada, Bernarda (quien encarna el personaje de una mujer viuda), es un ejemplo interesante para tratar el tema de maternidad, justamente porque interpela al instinto maternal, a la ternura natural de las madres que es aparentemente hist\u00f3rica. Yerma por su parte es una mujer que termina siendo su propia enemiga, el sentimiento que la invade es angustia. El mandato social es que toda mujer casada debe ser madre. A medida que pasa el tiempo se va sintiendo \u201cmala\u201d por no lograr su destino natural, se siente \u201cseca\u201d, palabra que alude a la esterilidad.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Las mujeres en la actualidad deben invitarse a generar autonom\u00eda, comprender la importancia de sus elecciones y que \u00e9stas sean placenteras. En relaci\u00f3n a ello, las dos mujeres que aparecen en las obras de Lorca, est\u00e1n perseguidas por los fantasmas de la maternidad y el deber ser. No se trata aqu\u00ed de hablar sobre las buenas madres o malas madres, sino de la escasa decisi\u00f3n de estas mujeres sobre sus vidas.<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"color: #000000;\">Desarrollo de la historia de las mujeres y de la (s) maternidad (es)<\/span><\/h2>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Como es sabido, la historia representa una visi\u00f3n y el pensamiento de qui\u00e9nes la han escrito: varones de clase media pertenecientes a pueblos dominantes erigidos seg\u00fan el modelo androc\u00e9ntrico, referentes de los espacios p\u00fablicos; mientras las mujeres de los privados, quedando al margen de todo \u201ctexto\u201d.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Excluidas, silenciadas, invisibles, las mujeres fueron ignoradas en el \u00e1mbito dom\u00e9stico y privado; tambi\u00e9n en el econ\u00f3mico, social, pol\u00edtico y cultural. La mayor\u00eda de las veces fueron imaginadas, descritas o relatadas en forma parcial, y generalmente a trav\u00e9s de un intermediario porque el registro directo estuvo supeditado a su acceso a la escritura. (Guardia, 2005,p.13)<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">El siglo XX transita por diferentes escenarios. Los cambios producidos a nivel demogr\u00e1fico promueven el surgimiento de las pol\u00edticas natalistas, la maternidad se ve como una obligaci\u00f3n, como un deber biol\u00f3gico, se invita a las mujeres a parir y se producen medidas represivas que condenan el aborto y la anticoncepci\u00f3n. En relaci\u00f3n a las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX, Lagarde (2013) dir\u00e1 que:<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Las transformaciones del siglo XX reforzaron para millones de mujeres en el mundo un sincretismo de g\u00e9nero: cuidar a los otros a la manera tradicional y, a la vez, lograr su desarrollo individual para formar parte del mundo moderno, a trav\u00e9s del \u00e9xito y la competencia. El resultado son millones de mujeres tradicionales-modernas a la vez. Mujeres atrapadas en una relaci\u00f3n inequitativa entre cuidar y desarrollarse. (p. 2).<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">El patr\u00f3n (sistema) sexo \u2013 g\u00e9nero (concepto acu\u00f1ado por Gayle Rubin) se ha encargado de diagramar cuerpos y de producir sujetos cuyos destinos pareciesen estar definidos ontol\u00f3gicamente seg\u00fan la etnia, edad, sexo, clase social, etc. Es evidente que se han dise\u00f1ado las categor\u00edas sociales para que sutilmente se consiga controlar a los cuerpos (y a las mentes). No se puede dejar de tener en cuenta la violencia hist\u00f3rica y pol\u00edtica con la que se ejerci\u00f3 el poder, siempre desde una l\u00f3gica androc\u00e9ntrica. Lagarde (2013), en este sentido, dir\u00e1 que \u201ccuidar es en el momento actual, el verbo m\u00e1s necesario frente al neoliberalismo patriarcal y la globalizaci\u00f3n inequitativa\u201d (p.2).<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">La cultura patriarcal que construye el sincretismo de g\u00e9nero fomenta en las mujeres la satisfacci\u00f3n del deber de cuidar, convertido en deber ser ahist\u00f3rico natural de las mujeres y, por tanto, deseo propio y, al mismo tiempo, la necesidad social y econ\u00f3mica de participar en procesos educativos, laborales y pol\u00edticos para sobrevivir en la sociedad del capitalismo salvaje. (Lagarde, 2013, p.2)<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"color: #000000;\">Las madres responsables del futuro de la humanidad<\/span><\/h2>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El sistema sexo-g\u00e9nero ha designado a las mujeres el \u00e1mbito de la reproducci\u00f3n biol\u00f3gica. El diagrama social y cultural otorga a las mujeres \u2013 madres grandes responsabilidades. El dispositivo[4] que controla socialmente a las madres es el mismo que vigila a la humanidad en su conjunto. Por control social se entiende:<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">La capacidad del grupo social para lograr que sus miembros sigan determinados comportamientos y para sancionar los comportamientos prohibidos. El control social es la expresi\u00f3n m\u00e1s directa del poder del grupo sobre sus miembros. Poder social y control social son t\u00e9rminos que se coimplican, pues quien tiene el poder ejerce el control y viceversa, quien ejerce el control es el que tiene el poder. (Robles, 1997, p.165)<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">El control social act\u00faa como corrector de las desviaciones que se producen y como reproductor del status quo. En este sentido, Silvana Darr\u00e9 (2013) dir\u00e1 que:<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">De modo constante se refuerza la idea de que la madre es la \u00fanica responsable de las cualidades de su descendencia y, por extensi\u00f3n, tambi\u00e9n responsable del futuro de la humanidad (sea bajo la idea de naci\u00f3n, de futuro de la raza, de canon de salud f\u00edsica o mental, de la felicidad de las nuevas generaciones, o del orden social en general)\u201d. (p.13)<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">El ser humano al nacer necesita de un otro que lo cuide, que lo proteja. Es evidente que un beb\u00e9 no puede crecer ni desarrollarse por sus propios medios, en un principio es absolutamente dependiente. Las madres son designadas socialmente para cumplir estas funciones de cuidado, estableci\u00e9ndose en ellas (desde el inicio) una dosis importante de culpa: son responsables de un individuo peque\u00f1o y vulnerable, ello puede generar una destacada carga para estas mujeres. Lagarde (2013) expresa que:<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">La f\u00f3rmula enajenante asocia a las mujeres cuidadoras (\u2026) el descuido para lograr el cuido. Es decir, el uso del tiempo principal de las mujeres, de sus mejores energ\u00edas vitales, sean afectivas, er\u00f3ticas, intelectuales o espirituales, y la inversi\u00f3n de sus bienes y recursos, cuyos principales destinatarios son los otros. Por eso, las mujeres desarrollamos una subjetividad alerta a las necesidades de los otros, de ah\u00ed la famosa solidaridad femenina y la abnegaci\u00f3n relativa de las mujeres. (p. 2)<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">El ideal de la crianza perfecta que las tecnolog\u00edas m\u00e9dicas venden, as\u00ed como las revistas, los medios de comunicaci\u00f3n y la sociedad en su conjunto, hacen que el asunto sea a\u00fan m\u00e1s culp\u00f3geno para las mujeres \u2013 madres. Alcanzar ese ideal es pr\u00e1cticamente imposible, por el simple hecho de tratarse de seres humanos. Por tanto, las madres se enfrentan a una variedad de frustraciones que deben transitar para apropiarse de su rol materno y entenderse como seres que pueden fallar, aunque esto implica un trabajo de duelo (reacciones afectivas frente a una p\u00e9rdida) por un ideal.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Desde los discursos populares y m\u00e9dico \u2013 cient\u00edficos se les transmite a las mujeres \u2013 madres determinadas prescripciones, incluso antes de que nazcan sus hijos. Se le suscita a las madres estar atentas y al servicio de las necesidades de su beb\u00e9 durante las veinticuatro horas del d\u00eda (al menos los tres primeros meses de vida), asimismo se inculca la lactancia exclusiva hasta los seis meses como m\u00ednimo (la OMS recomienda amamantar hasta los dos a\u00f1os), en relaci\u00f3n a lo \u00faltimo, \u201cKnibielhler (1993) plantea que las sociedades occidentales no han tenido una respuesta clara acerca de la naturaleza de la madre que amamanta; si se trata de una hembra (apelaci\u00f3n al instinto) o de una madre (cultura\/afecto)\u201d (Darr\u00e9, 2013, p.80).<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">En la actualidad, todos los s\u00edntomas, los logros y \u00e9xitos que los ni\u00f1os presentan en diversos \u00e1mbitos, son analizados en relaci\u00f3n al v\u00ednculo con la madre. Todo ello da la se\u00f1al que las madres pareciesen ser las \u00fanicas responsables de su futuro, por lo tanto del futuro de la humanidad en su conjunto. Pueden fracasar el resto de los v\u00ednculos del individuo peque\u00f1o pero si hay una madre \u201ccompetente\u201d, es suficiente. Como se mencionaba anteriormente, los beb\u00e9s y los ni\u00f1os deben ser cuidados porque lo necesitan para sobrevivir y establecer vidas saludables, el problema radica en que sean exclusivamente las madres las encomendadas de tan destacada labor; la de formar ciudadanos.<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"color: #000000;\">La madre omnipotente<\/span><\/h2>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u201cMadre hay una sola\u201d \u2013 \u201cCon mi madre no te metas\u201d \u2013 \u201cMi vieja es lo m\u00e1s grande que hay\u201d \u2013 \u201cYo por mi vieja doy la vida\u201d \u2013 \u201cMi madre lo dej\u00f3 todo por m\u00ed\u201d \u2013 \u201cMi madre es un ejemplo de mujer, siempre se sacrific\u00f3 por todos\u201d \u2013 \u201cTengo la mejor mam\u00e1 del mundo\u201d \u2013 \u201cM\u00e1s all\u00e1 de nuestras diferencias, ella es mi madre\u201d \u2013 \u201cUna madre siempre quiere lo mejor para sus hijos\u201d \u2013 \u201cEl amor de madre es el \u00fanico realmente incondicional\u201d \u2013 \u201cA m\u00ed s\u00f3lo me manda mi madre\u201d \u2013 \u201cMi madre me arruin\u00f3 la vida\u201d.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Las frases que aparecen a priori son representativas de nuestro imaginario social y explicitan el lugar de omnipotencia que se les confiere a las madres. Se podr\u00eda pensar y validar desde aqu\u00ed la siguiente l\u00f3gica de pensamiento: a mayor poder, mayor vulnerabilidad:<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">La figura de la mujer-madre es casi la de cualquier f\u00e1rmaco: cura y veneno al mismo tiempo. Cura si la dosis de presencia y soporte es la correspondiente y veneno si desborda los par\u00e1metros de la soportabilidad\u2026(Mu\u00f1oz, 2009, p.7)<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Diferentes discursos institucionales se encargan de mantener viva la noci\u00f3n de la madre todopoderosa, el psicoan\u00e1lisis es uno de ellos. En algunas de sus teor\u00edas, sobre todo en las m\u00e1s ortodoxas, posee una notoria tendencia a responsabilizar a las madres de la salud \u2013 enfermedad, de la felicidad \u2013 infelicidad de sus hijos. Evidentemente, el psicoan\u00e1lisis se encuentra atravesado por conceptos de salud y enfermedad que contin\u00faan reproduciendo la sujeci\u00f3n de las mujeres en tanto madres.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Puedo parafrasear a Maud Mannoni al decir que la instituci\u00f3n psicoanal\u00edtica ha producido con el significante maternidad el mismo efecto que la instituci\u00f3n psiqui\u00e1trica con los diagn\u00f3sticos: un abuso de poder basado en la perversi\u00f3n del saber cuyas repercusiones no han quedado s\u00f3lo en el pensamiento de los psicoanalistas, sino que se han traducido en modalidades de trato, de subjetivaci\u00f3n y de educaci\u00f3n de las mujeres en tanto posibles madres. (Mu\u00f1oz, 2009, p.3)<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"color: #000000;\">Discursos sobre la buena madre y la mala madre<\/span><\/h2>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Como es posible acreditar, nuestra cultura est\u00e1 atravesada por un pensamiento binario que divide, escinde, discrimina y adjudica diversos juicios de valor a las polaridades que fabrica. Tal como nos expresa H\u00e9ritier (1996): \u201cEs preciso considerar las oposiciones binarias como signos culturales y no como portadoras de un sentido universal. El sentido reside en la existencia misma de estas oposiciones y no en su contenido; tal es el lenguaje social y del poder\u201d (p.221). La armadura simb\u00f3lica del pensamiento filos\u00f3fico y m\u00e9dico griego, que siglos despu\u00e9s contin\u00faa viva, se puede visualizar por ejemplo con Arist\u00f3teles, Anaximandro e Hip\u00f3crates.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Las voces del saber tambi\u00e9n han perpetuado el lugar de las mujeres, a trav\u00e9s de una l\u00f3gica binaria y excluyente. No basta con traer hijos al mundo, hay que saber c\u00f3mo hacerlo, hay que ser buena madre. El discurso que habla de las madres negligentes, aquellas que por ejemplo descuidan a sus hijos, los rechazan, los abandonan, denota la custodia sobre dicha labor. Como es posible visualizar, mantener conformes a los vigilantes de las crianzas de ni\u00f1os no es un tema simple, sobre todo porque implica la fiscalizaci\u00f3n de las mujeres en tanto madres. Tal como expresa Teresa de Lauretis (2000) desde que el g\u00e9nero aparece como omnipresente y el an\u00e1lisis que \u00e9ste promueve ya no se puede volver a la inocencia de la biolog\u00eda o de la naturaleza.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Para pensar el valor concedido al cuerpo de la mujer, se propone hacer referencia sobre un debate actual en estas latitudes: la despenalizaci\u00f3n del aborto (en Uruguay se despenaliz\u00f3 la interrupci\u00f3n voluntaria del embarazo antes de las doce semanas de gestaci\u00f3n). Es de esperarse que en estos asuntos se filtren dogmas religiosos, teor\u00edas biologicistas (cient\u00edfico \u2013 hegem\u00f3nico), etc. Tal como dir\u00e1 Wittig (1978) \u201cno hay nada abstracto en el poder que tienen las ciencias y las teor\u00edas, el poder de actuar en forma material y concreta sobre nuestros cuerpos y mentes, aun cuando el discurso que las produce sea abstracto\u201d (p.1).<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">El cuerpo gestante es el de la mujer, y \u00e9ste es su propiedad, por lo tanto debe ser quien tenga la \u00faltima palabra (y la primera)<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"color: #000000;\">Legitimando la no maternidad como elecci\u00f3n<\/span><\/h2>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Varios relatos aparecen asociados a la maternidad, al ser mujer. El cuerpo denominado femenino hist\u00f3ricamente ha significado un \u00fatero para ser fecundado. Un cuerpo y una subjetividad al servicio de otro. Es sabido que en la actualidad muchas mujeres no desean tener hijos. La maternidad no es concebida por ellas como un plan vital. Es un tema complejo, las mismas mujeres generalmente consideran que una de sus obligaciones primordiales es la de ser madres.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Asimismo, la maternidad obligatoria produce extrema vulnerabilidad en las mujeres, en relaci\u00f3n a los logros personales, como sujetos deseantes y capaces de producir (m\u00e1s all\u00e1 de reproducir \u2013 se) en \u00e1mbitos laborales, educativos, etc.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Hablar de la maternidad voluntaria es tambi\u00e9n cuestionar todos los esencialismos de g\u00e9nero construidos por las sociedades patriarcales, que atribuyen particularmente a las mujeres una capacidad \u201cinnata\u201d para dedicarse al cuidado de otras personas, despreciando el cuidado para s\u00ed mismas. Por el contrario, ahora sabemos que el deseo es una construcci\u00f3n socio-cultural mediada por la cultura, la cual act\u00faa de manera espec\u00edfica en los individuos y colectivos humanos; es decir, que mientras miles de hombres desprecian la funci\u00f3n nutricia que comporta la paternidad, miles de mujeres se ven obligadas a asumir una responsabilidad desmedida en el cuidado de las criaturas lo cual les impide el reconocimiento y la emergencia de otras identidades distintas a la de ser madre (Programa Feminista La Corriente, 2011, p.60)<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"color: #000000;\">Maternidades subversivas. En el ojo de la tormenta<\/span><\/h2>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Por maternidad (es) subversiva (s) entiendo a las maternidades en solter\u00eda por elecci\u00f3n y a las maternidades lesbianas: maternidades que se apartan de las relaciones de dependencia con los varones.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">El conflicto que de inmediato se genera, tanto en las maternidades lesbianas como en las maternidades en solter\u00eda por elecci\u00f3n, es el que no participe un var\u00f3n en la composici\u00f3n familiar, tambi\u00e9n se establece desde aqu\u00ed una doble moral, por un lado los hombres son imprescindibles en las familias y por otro, son justificados si se desligan de la crianza de sus hijos.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Si el lesbianismo de por s\u00ed se muestra en varias ocasiones como invisible, m\u00e1s complejo es a\u00fan pensar en las maternidades lesbianas. En la actualidad existen distintos m\u00e9todos de reproducci\u00f3n asistida, que se utilizan como recursos para procrear. Claramente, estos se encuentran \u201cbajo la mira\u201d, ya que interpelan en cierta medida el orden de lo natural, de lo biol\u00f3gicamente esperado. Depender\u00e1 qui\u00e9n los utilice y con qu\u00e9 necesidades. Es justificable que lo haga una pareja heterosexual cuando le es imposible gestar por diversas razones; pero si quienes recurren a ellos son parejas de lesbianas ser\u00eda diferente, como as\u00ed tambi\u00e9n lo ser\u00eda si lo hiciesen las mujeres que eligen experimentar una maternidad en solter\u00eda.<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"color: #000000;\">Conclusiones<\/span><\/h2>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El mito del instinto maternal interviene significativamente en el control social de las mujeres, produciendo subjetividad. Las representaciones sociales en torno a la maternidad se ven atravesadas por diferentes instituciones como el Estado, la iglesia, los agentes de salud, los agentes jur\u00eddicos, entre otros. Mientras este mito se mantiene vivo, permanece tambi\u00e9n intacta la subordinaci\u00f3n de las mujeres, neg\u00e1ndoles as\u00ed una identidad por fuera de la funci\u00f3n materna. Este mito dictamina que toda mujer debe, necesita y desea ser madre. La maternidad mantiene el orden social \u2013 heterosexual y legitima la esencia femenina, que completa a las mujeres.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">La maternidad hoy, para muchas mujeres, parece seguir estando por encima de todo. En muchos casos, contin\u00faa asociada a la completud, a la realizaci\u00f3n personal. Al todo, sin agujeros ni fisuras. Muchas mujeres ven en un hijo la posibilidad de llenar el vac\u00edo, de satisfacer la insatisfacci\u00f3n. El ideal de un hijo como sin\u00f3nimo de completud. Un hijo como el pasaporte para el t\u00edtulo de mujer buena, completa, integral. Y fecunda. (Winocur, 2012, p.49)<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Los fen\u00f3menos de la experiencia humana pueden comprenderse como socio \u2013 hist\u00f3ricos y culturales, dependiendo de sus escenarios y contextos. Surge de \u00e9sta manera un complejo dilema pues, al abarcar los afectos como elementos constitutivos de la experiencia, se produce la imposibilidad de cuestionar lo establecido, gener\u00e1ndose la ilusi\u00f3n de un orden natural. No se desea, ni se ama indiscriminadamente. Los sentimientos humanos est\u00e1n condicionados por la cultura, los individuos se encuentran permeados por el pensamiento dominante, y en muchas ocasiones esto es invisible. Los sentimientos vivenciados por los sujetos son entendidos como ahist\u00f3ricos, asociales y exclusivamente individuales. La maternidad, en este sentido, es concebida de forma separada del contexto socio-hist\u00f3rico-cultural.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Se piensa que el amor materno (como hecho instintivo) se manifiesta desde la infancia de toda mujer. Las ni\u00f1as juegan a ser madres, establecen h\u00e1bitos de cuidado, etc. Por citar un ejemplo de ello, Susanita, uno de los personajes principales de la historieta popularmente conocida \u201cMafalda\u201d (del humorista gr\u00e1fico Quino) se muestra como una ni\u00f1a que desde su infancia reproduce el estereotipo de futura mujer tradicional, desea casarse con un burgu\u00e9s, dedicarse a las tareas del hogar y tener muchos hijos, siendo uno de sus pasatiempos favoritos jugar a la mam\u00e1 con Mafalda.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Las mujeres \u2013 madres pareciesen ser las \u00fanicas responsables del futuro de la humanidad, estableci\u00e9ndose desde aqu\u00ed nuevamente control sobre las mujeres. De ellas depende la felicidad \u2013 infelicidad de sus hijos, as\u00ed como su salud \u2013 enfermedad, de esta manera se hace necesario ser buena madre para que el engranaje de la m\u00e1quina social contin\u00fae funcionando. Al sistema patriarcal le es redituable localizar (y producir) un culpable que parad\u00f3jicamente sea al mismo tiempo la v\u00edctima. Este es el lugar que comprobadamente se le asigna a las mujeres \u2013 madres. Las mujeres que no cumplen con una \u201c\u00f3ptima\u201d maternidad ser\u00e1n condenadas por no lograr su misi\u00f3n esencial. No es un dato menor que la formaci\u00f3n de los ciudadanos quede en manos exclusivamente de las mujeres, pues deber\u00eda ser la sociedad en su conjunto que participase en los procesos de la construcci\u00f3n de la ciudadan\u00eda.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">El feminismo ha contribuido notoriamente en la deconstrucci\u00f3n de la concepci\u00f3n que circula a nivel patriarcal sobre la maternidad, si bien no es posible singularizar a dicho movimiento (ya que las visiones en relaci\u00f3n a la maternidad son variadas) es de destacar que ha realizado valiosos aportes. Por un lado, aquellas posturas feministas que desarticulan el concepto de la buena madre cuestionando el instinto maternal y a la maternidad como el principal eje de la identidad femenina. Sin embargo, algunas feministas reconstruyen el concepto de la maternidad como una cualidad propia de las mujeres y un potencial de lo femenino. Tubert (citada por Gonz\u00e1lez de Ch\u00e1ves, 1993) expresa que \u201cla teor\u00eda feminista, al revelar el car\u00e1cter construido de la maternidad, demuestra que el imaginario social sobre la misma est\u00e1 configurado por diversas representaciones que identifican la maternidad con la feminidad proporcionando un ideal com\u00fan para todas las mujeres\u201d (s.p)<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Otro aspecto a destacar es, la dificultad que atraviesan las mujeres al tomar la decisi\u00f3n de abortar o no que denota la instalaci\u00f3n existente del mito del instinto maternal en sus subjetividades y el control social que ello implica. Uno de los grandes desaf\u00edos que atraviesan las mujeres es poder tomar decisiones sobre sus propios cuerpos y sobre sus vidas, deslig\u00e1ndose del supuesto destino biol\u00f3gico.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Hacer que la maternidad signifique un posible devenir para las mujeres y no un punto fijo de partida para llegar a ser plenamente mujer es todo un proyecto de emancipaci\u00f3n. Esto requiere superar el miedo a la igualdad que paraliza a tantas mujeres, asumir nuestra parte del mal que nos abre las puertas al poder real y desprenderse de la m\u00edstica del poder materno\u201d. (Mojzuk, s.f,p.6)<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Por otra parte, es la heterosexualidad quien garantiza la reproducci\u00f3n humana, mientras que el mito del instinto materno condena a las mujeres a estar atrapadas en una de sus principales prisiones. En relaci\u00f3n a esto, las maternidades lesbianas o las maternidades en solter\u00eda por elecci\u00f3n pueden presentarse como l\u00edneas interesantes de an\u00e1lisis, pues su independencia de los varones pareciese producir madres \u201cartificiales\u201d. Es cierto que la verdadera mujer est\u00e1 asociada a la madre, aunque la verdadera madre est\u00e1 asociada indisolublemente a la heterosexualidad, a la relaci\u00f3n de dependencia con un hombre; otro fundamento que da la pauta de que la noci\u00f3n de instinto maternal posee demasiadas prescripciones como para ser natural, acrecent\u00e1ndose as\u00ed las sospechas. Y es en este sentido que estas maternidades pecan de subversivas.<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"color: #000000;\">\u201cSe ha construido una ideolog\u00eda de la maternidad que est\u00e1 compuesta por un conjunto de estrategias y pr\u00e1cticas discursivas que, al definir a la feminidad, la construyen y la limitan, de manera tal que la mujer desaparece tras su funci\u00f3n materna que queda configurada como el ideal\u201d. Garay<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"color: #000000;\">_______________<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"color: #000000;\">Referencias:<\/span><\/h2>\n<ol>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Se usar\u00e1 el gen\u00e9rico masculino a los efectos de facilitar la lectura.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Por maternidad (es) subversivas entiendo a las maternidades en solter\u00eda por elecci\u00f3n y a las maternidades lesbianas: maternidades que se apartan de las relaciones de dependencia con los varones<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">\u201cPara Millet este sistema forma caracteres, asigna roles, codifica la posibilidad de acceso a los recursos y asigna espacios en funci\u00f3n del g\u00e9nero, regulando hasta los m\u00e1s m\u00ednimos detalles de la vida cotidiana y de la producci\u00f3n simb\u00f3lica\u201d (Fern\u00e1ndez, 2013, p. 28).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Foucault (1991) lo define como \u201c\u2026un conjunto debidamente heterog\u00e9neo, que comprende discursos, instituciones, instalaciones arquitect\u00f3nicas, decisiones reglamentarias, leyes, medidas administrativas, enunciados cient\u00edficos, proposiciones filos\u00f3ficas, morales, filantr\u00f3picas; en resumen: los elementos del dispositivo pertenecen tanto a lo dicho como a lo no dicho. El dispositivo es la red que puede establecerse entre estos elementos\u201d.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p><span style=\"color: #000000;\">_______________<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"color: #000000;\">Bibliograf\u00eda:<\/span><\/h2>\n<ul>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Amor\u00f3s, C. (1990). Hacia una cr\u00edtica a la raz\u00f3n patriarcal. Barcelona: Anthropos.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">\u00c1vila, Y. (2005). Las mujeres frente a los espejos de la maternidad. Red de Revistas Cient\u00edficas de Am\u00e9rica Latina, el Caribe, Espa\u00f1a, Portugal, 17, 107-126.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Badinter, E. (1981). \u00bfExiste el amor maternal?. Barcelona: Paid\u00f3s \/ Pomaire.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Barrancos, D. (2007). Mujeres en la sociedad argentina: Una historia de cinco siglos. Buenos Aires: Sudamericana.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Beard, M. (1946). Woman as force in History. En S. Guardia (Ed.) (2005). Historia de las mujeres en Am\u00e9rica Latina. Lima: Centro de Estudios La Mujer en la Historia de Am\u00e9rica Latina.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Beauvoir, S. (1969). El segundo sexo. Buenos Aires: Siglo Veinte.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Bourdieu P. (1980), Le Sens Pratique, en J. Scott (1986). El g\u00e9nero: Una categor\u00eda \u00fatil para el an\u00e1lisis hist\u00f3rico. M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica Universidad Aut\u00f3noma de la Ciudad de M\u00e9xico.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Bowlby, J. (1972). Cuidado maternal y amor. en S. Darr\u00e9. (2013). Maternidad y tecnolog\u00edas del G\u00e9nero. Buenos Aires: Katz<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Caporale Bizzini, S. (Ed.) (2005). Rese\u00f1a de \u201cDiscursos te\u00f3ricos en torno a la(s) maternidad(es). Una visi\u00f3n integradora\u201d. La Ventana, 22, M\u00e9xico.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Carril E. &amp; L\u00f3pez A. (2008). Aborto y subjetividad. Un estudio uruguayo. Recuperado de http:\/\/www.psiconet.com\/foros\/genero\/carril.htm<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Castilla, M. (2005). La ausencia del amamantamiento en la construcci\u00f3n de la buena maternidad. La Ventana, 22, 188-218.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Darr\u00e9, S. (2013). Maternidad y tecnolog\u00edas del G\u00e9nero. Buenos Aires: Katz.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">De Lauretis, T. (2000). La tecnolog\u00eda de g\u00e9nero. En S. Darr\u00e9 (2013). Maternidad y tecnolog\u00edas del G\u00e9nero. Buenos Aires: Katz.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">D\u00edaz, P., Jociles, M., Monc\u00f3, B., Rivas, A., Villamil, F. (2008). Una reflexi\u00f3n sobre la monoparentalidad: el cas de las madres solteras por elecci\u00f3n. Madrid: Universidad Complutense de Madrid.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Dye N. &amp; Smith, D (1999). Mother Love and Infant Death. En M. Castilla (2005). La ausencia del amamantamiento en la construcci\u00f3n de la buena maternidad. La Ventana, 22, 188-218.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Fern\u00e1ndez, C., (2013). Sobre el concepto de Patriarcado (Tesis de maestr\u00eda). Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo de la Universidad de Zaragoza, Zaragoza, Espa\u00f1a.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Foucault, M (1991). Saber y verdad, una genealog\u00eda del poder. Madrid: ediciones la Piqueta.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Foucault, M. (1997). Las palabras y las cosas. Una arqueolog\u00eda de las ciencias humanas. Buenos Aires: Siglo XXI.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Garay, F. (2008) El destino de ser madres: ideolog\u00eda de la maternidad como soporte discursivo de las nuevas tecnolog\u00edas reproductivas. En M. Tarducci (Ed.). Maternidad en el siglo XXI. Buenos Aires: Espacio Editorial.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Garc\u00eda Lorca, F. (1999). La Casa de Bernarda Alba. Barcelona: Octaedro<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Garc\u00eda Lorca, F. (1999). Yerma. Granada: Losada<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Gross, E. (1995). \u00bfQu\u00e9 es la teor\u00eda feminista? En C. Palomar. Maternidad: Historia y Cultura. Revista La Ventana, 22, 35-67<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Guardia S. (Ed.) (2005). Historia de las mujeres en Am\u00e9rica Latina. Lima: Centro de Estudios La Mujer en la Historia de Am\u00e9rica Latina.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">H\u00e9ritier, F. (1996). Masculino\/Femenino. Barcelona: Ariel.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Hobsbawn, E. (1987). El hombre y la mujer: im\u00e1genes a la izquierda. En S. Guardia (Ed.) (2005). Historia de las mujeres en Am\u00e9rica Latina. Lima: Centro de Estudios La Mujer en la Historia de Am\u00e9rica Latina.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Kanner, L. (1961). En defensa de las madres. en S. Darr\u00e9. (2013). Maternidad y tecnolog\u00edas del G\u00e9nero. Buenos Aires: Katz.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Kelly, J. (1984). Women, History &amp; Theory. The Essays of Joan Kelly. En S. Guardia (Ed.) (2005). Historia de las mujeres en Am\u00e9rica Latina. Lima: Centro de Estudios La Mujer en la Historia de Am\u00e9rica Latina.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Knibielher, Y. (2000). Histoire des m\u00e8res et de la maternit\u00e9 en Occident. En C. Palomar. Maternidad: Historia y Cultura. Revista La Ventana, 22, 35-67<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Knibielher, Y. (2001). La Construction sociale de la maternit\u00e9. En C. Palomar. Maternidad: Historia y Cultura. Revista La Ventana, 22, 35-67<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Knibielhler, Y (1993), Cuerpos y corazones. En S. Darr\u00e9. (2013). Maternidad y tecnolog\u00edas del G\u00e9nero. Buenos Aires: Katz.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Lagarde, M. (2013). Mujeres cuidadoras: entre la obligaci\u00f3n y la satisfacci\u00f3n. Recuperado de http:\/\/webs.uvigo.es\/pmayobre\/textos\/marcela_lagarde_y_de_los_rios\/mujeres_cuidadoras_entre_la_obligacion_y_la_satisfaccion_lagarde.pdf<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Lagarde. M (1997). Claves feministas para el poder\u00edo y autonom\u00eda de las mujeres. Managua: Puntos de Encuentro.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Lamas, M (1999) \u201cUsos, dificultades y posibilidades de la categor\u00eda g\u00e9nero\u201d. En M. Lamas (Ed.), El g\u00e9nero. La construcci\u00f3n cultural de la diferencia sexual (pp. 327-366). M\u00e9xico: PUEG.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">L\u00e9vi-Strauss, C. (1969). The Elementary Structures of Kinship. En G. Rubin (1986). El tr\u00e1fico de las mujeres: Notas sobre la \u201ceconom\u00eda pol\u00edtica\u201d del sexo. Nueva Antropolog\u00eda, VIII (30), 95-145.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Mannoni, M. (1990). La educaci\u00f3n imposible. En A. Mu\u00f1oz. Maternidad: significante naturalizado y paradojal: desde el psicoan\u00e1lisis hasta el feminismo. Revista Psicolog\u00eda(s),1, 1-11.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Millet, Kate. Pol\u00edtica sexual en C. Fern\u00e1ndez (2013). Sobre el concepto de Patriarcado (Tesis de maestr\u00eda). Facultad de Ciencias sociales y del Trabajo de la Universidad de Zaragoza, Espa\u00f1a.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Mojzuk, M (s.f). Entre el maternalismo y la construcci\u00f3n socio \u2013 pol\u00edtica de la maternidad. Recuperado de http:\/\/www.emede.net\/textos\/martamojzuk\/maternalismo-maternidad_dea.pdf<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Monc\u00f3, B. (2009). Maternidad ritualizada: Un an\u00e1lisis desde la antropolog\u00eda de g\u00e9nero. Revista de Antropolog\u00eda Iberoamericana, 4 (3), 357-384.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Moore, D. (productora) &amp; Savoca, N., Cher (directoras). (1996). Si las paredes hablaran. EE.UU. HBO Films.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Moscovici, S (1984). The Phenomenon of Social Representations. Cambridge: Cambridge University Press.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Mu\u00f1oz, A. (2009). Maternidad: significante naturalizado y paradojal: desde el psicoan\u00e1lisis hasta el feminismo. Revista Psicolog\u00eda(s),1, 1-11.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Ochoa, N. (1987). La mujer en el pensamiento liberal. Quito: Editorial El Conejo<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Palomar Verea &amp; Su\u00e1rez de Garay (2007). Los entretelones de la Maternidad a la luz de las mujeres filicidas. Red de Revistas Cient\u00edficas de Am\u00e9rica Latina, el Caribe, Espa\u00f1a y Portugal, XXV (74), 309-340.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Palomar Verea, P. (2005). Maternidad: Historia y Cultura. Revista La Ventana, 22, 35-67.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Programa Feminista La Corriente (2011). La decisi\u00f3n de abortar: entre la necesidad y la culpa. Recuperado de http:\/\/lacorriente.un-mundo.net\/archivos\/download\/investigacionabortoxk12347.pdf<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Quezada, N. (1996). Mito y G\u00e9nero en la sociedad mexicana. Revista Estudios de Cultura Nahuatl, 26, 21-40..<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Rich, A. (1986). Nacemos de mujer. La maternidad como Experiencia e Instituci\u00f3n, Valencia: C\u00e1tedra Universitat de Val\u00e8ncia. Instituto de la Mujer.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Robles, G. (1997). Sociolog\u00eda del Derecho. Madrid: Civitas.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Rubin, G. (1986). El tr\u00e1fico de las mujeres: Notas sobre la \u201ceconom\u00eda pol\u00edtica\u201d del sexo. Nueva Antropolog\u00eda, VIII (30), 95-145.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Schwarz, P. (2008). Las lesbianas frente al dilema de la maternidad. En M. Pecheny, C. Figari y D. Jones (comp.) Todo sexo es pol\u00edtico. Estudios sobre sexualidades en Argentina. pp. 193-214. Buenos Aires: Ed. Zorzal<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Scott, J. (1986). El g\u00e9nero: Una categor\u00eda \u00fatil para el an\u00e1lisis hist\u00f3rico. M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica Universidad Aut\u00f3noma de la Ciudad de M\u00e9xico.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Spitz, R. (1960) No y s\u00ed. Sobre la g\u00e9nesis de la comunicaci\u00f3n humana. en S. Darr\u00e9. (2013). Maternidad y tecnolog\u00edas del G\u00e9nero. Buenos Aires: Katz<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Spitz, R. (2006). El primer a\u00f1o de vida del ni\u00f1o. en S. Darr\u00e9. (2013). Maternidad y tecnolog\u00edas del G\u00e9nero. Buenos Aires: Katz<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Tubert, S. (1993). La construcci\u00f3n de la feminidad y el deseo de ser madre. En M.A. Gonz\u00e1lez de Ch\u00e1vez (Ed.), Cuerpo y subjetividad femenina. Salud y g\u00e9nero. Madrid: Siglo XXI.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Winnicott, D. (1953). John Bowlby II. Debate sobre la aflicci\u00f3n duelo en la infancia. En S. Darr\u00e9, (2013). Maternidad y tecnolog\u00edas del G\u00e9nero. Buenos Aires: Katz.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Winnicott, D. (1953). John Bowlby. Rese\u00f1a de Maternal care and mental health, British Journal of Medical Psyhology. En S. Darr\u00e9 . (2013). Maternidad y tecnolog\u00edas del G\u00e9nero. Buenos Aires: Katz.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Winocur, M. (2012). El mandato cultura de la maternidad. El cuerpo y el deseo frente a la imposibilidad de embarazarse. Recuperado de http:\/\/biblio.juridicas.unam.mx\/libros\/7\/3155\/5.pdf<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Wittig, M. (2006). El pensamiento heterosexual y otros ensayos. Madrid: Egales.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a>\u00a0<span style=\"color: #000000;\">Naci\u00f3 en Rosario, departamento de Colonia \u2013 Uruguay un 8 de mayo de 1989.Es Licenciada en Psicolog\u00eda, egresada de la Universidad de la Rep\u00fablica. Cursa el Posgrado en Pol\u00edticas P\u00fablicas y G\u00e9nero en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) &#8211; Uruguay convenio con FLACSO &#8211; M\u00e9xico. Es docente del Centro de Estudios sobre Masculinidades y G\u00e9nero A.C. http:\/\/www.masculinidadesygenero.org Cursos \u2013 Talleres Internacionales coordinados: \u201cViolencia de g\u00e9nero en la publicidad\u201d, \u201cDialogando con lo invisible: bisexualidad(es)\u201d, \u201cMaternidad obligatoria: un mandato a deconstruir\u201d.\u00a0Co-coordinadora de clases sobre sexualidades masculinas. Co-coordinadora de clases sobre violencia de g\u00e9nero en \u00e1mbitos laborales. T\u00e9cnica en violencia masculina (Modelo CECEVIM). Facilitadora en G\u00e9nero y Diversidad sexual desde un enfoque LGBT \u2013 queer, en un contexto de DDHH. Coordinadora del espacio \u201cProducciones Acad\u00e9micas\u201d del CEMasG. http:\/\/produccionesacademicassobregenero.blogspot.com<\/span><br \/>\n<a title=\"\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a>\u00a0<span style=\"color: #000000;\">Esta publicaci\u00f3n surge de la selecci\u00f3n de algunos fragmentos de los cap\u00edtulos de mi trabajo final de grado de la Licenciatura en Psicolog\u00eda, titulado \u201cEl mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres\u201d.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Quisiera agradecer enormemente a la Prof. Adj. Lic. Elina Carril Berro, quien me acompa\u00f1\u00f3 como tutora durante el proceso de elaboraci\u00f3n del mismo.<\/span><br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Foto: GaborfromHungary<\/span>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Stefan\u00eda Molina[1] El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres[2] Introducci\u00f3n \u201cLa maternidad, adem\u00e1s, m\u00e1s que cualquier otro aspecto de g\u00e9nero, ha sido sometida con insistencia a interpretaciones esencialistas y se la considera una prueba de lo \u00abnatural\u00bb, universal e inalterable. Todo eso constituye las claves para [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":230,"footnotes":""},"categories":[19,9,3],"tags":[53,30,10],"class_list":["post-24108","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblioteca","category-de-esi-si-se-habla","category-de-la-revolucion-al-reaprendizaje","tag-derechos-de-las-mujeres","tag-derechos-humanos","tag-derechos-sexuales-y-reproductivos"],"nelio_content":{"autoShareEndMode":"never","automationSources":{"useCustomSentences":false,"customSentences":[]},"efiAlt":"","efiUrl":"","followers":[],"highlights":[],"isAutoShareEnabled":true,"networkImageIds":[],"permalinkQueryArgs":[],"series":[],"suggestedReferences":[]},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres - Diario Digital Femenino<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres - Diario Digital Femenino\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Diario Digital Femenino\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/DiarioDigitaFemenino\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-08-07T22:06:35+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"http:\/\/www.diariofemenino.com.ar\/wp-content\/uploads\/Ancsa-768x512.jpg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Admin\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@DiarioFemenino1\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@DiarioFemenino1\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Admin\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"32 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Admin\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/38f54b3bfd13f561de2460ba95c169c6\"},\"headline\":\"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres\",\"datePublished\":\"2016-08-07T22:06:35+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\\\/\"},\"wordCount\":6321,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"http:\\\/\\\/www.diariofemenino.com.ar\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Ancsa-768x512.jpg\",\"keywords\":[\"Derechos de las mujeres\",\"Derechos Humanos\",\"Derechos sexuales y reproductivos\"],\"articleSection\":[\"Biblioteca Virtual\",\"De ESI S\u00ed Se Habla\",\"De la Revoluci\u00f3n al Reaprendizaje\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\\\/\",\"name\":\"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres - Diario Digital Femenino\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"http:\\\/\\\/www.diariofemenino.com.ar\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Ancsa-768x512.jpg\",\"datePublished\":\"2016-08-07T22:06:35+00:00\",\"description\":\"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\\\/#primaryimage\",\"url\":\"http:\\\/\\\/www.diariofemenino.com.ar\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Ancsa-768x512.jpg\",\"contentUrl\":\"http:\\\/\\\/www.diariofemenino.com.ar\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Ancsa-768x512.jpg\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/\",\"name\":\"Diario Digital Femenino\",\"description\":\"Cuesti\u00f3n de G\u00e9nero\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#organization\",\"name\":\"Diario Femenino\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/10\\\/logo.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/10\\\/logo.png\",\"width\":500,\"height\":92,\"caption\":\"Diario Femenino\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/DiarioDigitaFemenino\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/DiarioFemenino1\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/38f54b3bfd13f561de2460ba95c169c6\",\"name\":\"Admin\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/12\\\/favicon-150x150.jpg\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/12\\\/favicon-150x150.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/12\\\/favicon-150x150.jpg\",\"caption\":\"Admin\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/author\\\/adm18df\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres - Diario Digital Femenino","description":"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres - Diario Digital Femenino","og_description":"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres","og_url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/","og_site_name":"Diario Digital Femenino","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/DiarioDigitaFemenino\/","article_published_time":"2016-08-07T22:06:35+00:00","og_image":[{"url":"http:\/\/www.diariofemenino.com.ar\/wp-content\/uploads\/Ancsa-768x512.jpg","type":"","width":"","height":""}],"author":"Admin","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@DiarioFemenino1","twitter_site":"@DiarioFemenino1","twitter_misc":{"Escrito por":"Admin","Tiempo de lectura":"32 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/"},"author":{"name":"Admin","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#\/schema\/person\/38f54b3bfd13f561de2460ba95c169c6"},"headline":"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres","datePublished":"2016-08-07T22:06:35+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/"},"wordCount":6321,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"http:\/\/www.diariofemenino.com.ar\/wp-content\/uploads\/Ancsa-768x512.jpg","keywords":["Derechos de las mujeres","Derechos Humanos","Derechos sexuales y reproductivos"],"articleSection":["Biblioteca Virtual","De ESI S\u00ed Se Habla","De la Revoluci\u00f3n al Reaprendizaje"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/","name":"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres - Diario Digital Femenino","isPartOf":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"http:\/\/www.diariofemenino.com.ar\/wp-content\/uploads\/Ancsa-768x512.jpg","datePublished":"2016-08-07T22:06:35+00:00","description":"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/#primaryimage","url":"http:\/\/www.diariofemenino.com.ar\/wp-content\/uploads\/Ancsa-768x512.jpg","contentUrl":"http:\/\/www.diariofemenino.com.ar\/wp-content\/uploads\/Ancsa-768x512.jpg"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-mito-del-instinto-maternal-y-su-relacion-con-el-control-social-de-las-mujeres\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#website","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/","name":"Diario Digital Femenino","description":"Cuesti\u00f3n de G\u00e9nero","publisher":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#organization","name":"Diario Femenino","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/logo.png","contentUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/logo.png","width":500,"height":92,"caption":"Diario Femenino"},"image":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/DiarioDigitaFemenino\/","https:\/\/x.com\/DiarioFemenino1"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#\/schema\/person\/38f54b3bfd13f561de2460ba95c169c6","name":"Admin","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/favicon-150x150.jpg","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/favicon-150x150.jpg","contentUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/favicon-150x150.jpg","caption":"Admin"},"url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/author\/adm18df\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"rttpg_featured_image_url":null,"rttpg_author":{"display_name":"Admin","author_link":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/author\/adm18df\/"},"rttpg_comment":0,"rttpg_category":"<a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/category\/biblioteca\/\" rel=\"category tag\">Biblioteca Virtual<\/a> <a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/category\/de-esi-si-se-habla\/\" rel=\"category tag\">De ESI S\u00ed Se Habla<\/a> <a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/category\/de-la-revolucion-al-reaprendizaje\/\" rel=\"category tag\">De la Revoluci\u00f3n al Reaprendizaje<\/a>","rttpg_excerpt":"Por Stefan\u00eda Molina[1] El mito del instinto maternal y su relaci\u00f3n con el control social de las mujeres[2] Introducci\u00f3n \u201cLa maternidad, adem\u00e1s, m\u00e1s que cualquier otro aspecto de g\u00e9nero, ha sido sometida con insistencia a interpretaciones esencialistas y se la considera una prueba de lo \u00abnatural\u00bb, universal e inalterable. Todo eso constituye las claves para&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24108","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24108"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24108\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24108"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24108"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24108"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}