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            El avance de la ultraderecha en las elecciones PASO del último domingo es una fuerte cachetada a la sociedad que viene defendiendo derechos desde hace varios años. El legislador libertario que sacó poco más del 30% de los votos y se postula como el candidato más votado, propone arrasar con varias grandes conquistas de derechos en nuestro país, pero una se relaciona ampliamente con este espacio: el derecho a recibir Educación Sexual Integral (ESI). Además, teniendo en cuenta que la mayoría de quienes lo votaron son jóvenes estudiantes del último año del secundario, se hace cada vez más necesario proponer acciones que ayuden a defender la ESI. Por eso, en esta columna de hoy, se discuten algunos conceptos erróneos y otras mentiras que el candidato Javier Milei plantea en sus discursos para seguir defendiendo la ESI.

Por María Inés Alvarado*
para Diario Digital Femenino

Que nadie nos robe la ESI
Que nadie nos robe la ESI

·         “En las escuelas se «recibe adoctrinamiento para impulsar el socialismo«:

            Sí, señor Milei, esta afirmación se podría decir que es cierta. En las escuelas se promueve la importancia de que cada estudiante pueda pensar por su propia cuenta. Si se parte de la definición de que el socialismo es la doctrina política y económica que propugna la propiedad y la administración de los medios de producción por parte de las clases trabajadoras con el fin de lograr una organización de la sociedad en la cual exista una igualdad política, social y económica de todas las personas, se puede interpretar que, en las escuelas se impulsa el socialismo. ¿Qué tiene de malo que niñeces y adolescencias aprendan a compartir, a administrar sus propios recursos, a organizarse en función de las necesidades sociales? ¿Cuál sería sino el fundamento de la educación? ¿Ojo por ojo, diente por diente? Ya se probó durante muchos años, y de nada sirvió.

  •  “La Educación Sexual Integral (ESI) deforma la cabeza«:

            También, señor Milei, es cierta esta afirmación. ¿Se acuerda de la película Pink Floyd, The Wall? Ahhh capaz que no los conoce, porque solo escucha a The Rolling Stones. Le cuento. En la película, Pink, el protagonista, imagina un sistema escolar opresivo en el cual la masa de estudiantes cae en una trituradora de carne que les convierte en una formación sin ideas, donde se reproducen como seres homogéneos, sin distinción. La ESI justamente ayuda a que cada estudiante adopte sus propias creencias, sus propias ideas, que no se deje manipular por discursos vacíos y se rebele frente al sistema opresor.

Que nadie nos robe la ESI
Que nadie nos robe la ESI

            Cuesta poder responder a esta mentira, por lo abarcativa de la mezcla de temas que hay en ella, por eso es preciso definir cada uno. En cuanto a la “ideología de género” es una deformación para neutralizar a la ESI. Es una herramienta de persuasión utilizada por los sectores conservadores para cuestionar la libertad de elegir libremente la orientación sexual y las identidades de género. Un invento sin razón de ser. Pueblos originarios es la denominación colectiva que las cátedras universitarias y la prensa, propusieron para referirse de una manera políticamente correcta a las comunidades antiguamente denominadas “indígenas”. La ecología es la rama de la biología que estudia las relaciones de los seres vivos entre sí y con el medio en el que viven, algo que, a priori, no tiene relación con ninguno de los conceptos anteriores. Por último, por “lenguaje inclusivo” dice la ONU que se entiende la manera de expresarse oralmente y por escrito sin discriminar a un sexo, género social o identidad de género en particular y sin perpetuar estereotipos de género. Ahora bien ¿cuáles son los “valores de la Sociedad” que estos conceptos destruyen? ¿Respeto, Honestidad, Justicia, Tolerancia, Libertad, Amor, Educación? Tal vez falte alguno.

            La familia, señor Javier Milei, es un concepto abstracto. Y, como tal, cultural. Se lo puede entender como un grupo de personas, que se unen por lazos legales, conviven y tienen un proyecto de vida en común o como el conjunto de parentescos relacionados por sangre. Su familia, según sus propios dichos, está compuesta por cinco perros, a los cuales considera hijos o nietos ¿cuál sería el lazo legal o de sangre que lo vincula con ellos? Entonces ¿qué tipo de familia destruye la ESI? ¿La suya? Porque no tiene sentido dicho planteo si la convivencia que propone es con sus animales.

Que nadie nos robe la ESI
Que nadie nos robe la ESI

 

            Si, es un tema controversial. Cada individuo debe creer en el proyecto de vida del prójimo, por lo tanto, si el proyecto de vida de una mujer es no ser madre ¿Por qué no puede realizarse un aborto? ¿No es contradictorio? Además, como bien aclaró luego: “La mujer puede elegir sobre su cuerpo, pero lo que tiene dentro del vientre no es su cuerpo, es otro individuo» afirmación que luego se contradice con esta otra: “Mi primera propiedad es mi cuerpo ¿por qué no voy a disponer de mi cuerpo?” en referencia al “negocio” por la venta de órganos.

            Si, esa no la dijo usted. Pero si su candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que es parte de su equipo. La pornografía no reemplaza la ESI. No educa, no informa, no explica. La pornografía es una industria que comercializa escenas sexuales o de alto contenido erótico para gente adulta. Puede provocar distorsión de la realidad, confusiones, frustraciones y hasta violencias. Mirar pornografía en soledad o con grupo de pares no garantiza que se pueda garantizar el proceso pedagógico sobre los aspectos biológicos, psicológicos, éticos, sociales y culturales de la sexualidad humana que promueve la ESI.

            La ESI no es un capricho, señor Milei. Es un derecho conquistado que ha logrado identificar situaciones de abuso infantil, prevenir embarazos no deseados y ayudar a muchas personas a disfrutar libremente de su sexualidad. Por todo eso y las razones que nos llevan a escribir en este espacio, vale la pena seguir defendiendo que nadie nos robe la ESI.

(*) Docente, comunicadora. Co-directora de La ESI en juego.
Columnista de Diario Digital Femenino– De ESI Sí Se Habla

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