Buscando a las trabajadoras de internet

Admin
Por Admin diciembre 12, 2018 19:05

Buscando a las trabajadoras de internet

Las nuevas plataformas digitales generan oportunidades en los mercados laborales emergentes. Pero si no son comprendidos los peligros que implican y si las organizaciones que surgen continúan reproduciendo privilegios machistas, no avanzaremos hacia ningún futuro más igualitario.
Por Sofía Scasserra 

Ya hace algunos años, muchas personas optan por insertarse en el mundo laboral a través del empleo remoto y de plataformas. La estrategia es interesante. Salir del paradigma del trabajador convencional, trabajar desde casa sin tener que ir a la oficina padeciendo los avatares del transporte público y del colega sentado en frente que a veces es molesto… Lo cierto es que las ventajas del trabajo remoto son muchas, sobre todo para las mujeres que encuentran en esta inserción laboral una oportunidad para conciliar su vida profesional con su vida personal.

Así el empleo de plataforma ofrece una oportunidad para trabajadores migrantes por un lado, pero sobre todo, para las mujeres.

Según un estudio de OIT, la mayoría de lxs trabajadorxs de plataformas se insertan en este espacio por la posibilidad de tener horarios flexibles y para complementar ingresos existentes. Esos son los principales motivos. Y nos hacen pensar que, por un lado, el ingreso de las familias en esta nueva era capitalista no es suficiente para cubrir estándares de subsistencia, y por otro lado, que las demandas del empleo asalariado ha sido tan mezquina, que las personas buscan flexibilidad a toda costa para poder seguir cuidando a sus seres queridos y educándose, puesto que los “patrones” no otorgan el grado de flexibilidad necesaria para que un ser humano pueda desarrollarse plenamente física, mental y emocionalmente. Y cuando decimos “a toda costa” nos referimos a una pérdida de derechos bestial.

Ahí están las mujeres, haciéndose cargo en general de la economía del cuidado. De ese sector invisibilizado de la economía que nos impone una doble jornada de trabajo para darle a la economía capitalista los recursos humanos que necesita para sobrevivir.

Estas trabajadoras de plataformas las vemos en la calle con su mochilita de delivery cargando pedidos a veces, pero no es allí donde más están. Las trabajadoras de internet son las empleadas domésticas en zolvers, las mujeres que ponen pequeños comercios revendiendo mercadería en Mercado Libre, contestando preguntas y haciendo reseñas en despegar, Booking, Amazon Mechanical Turk o Sheworks. Todas plataformas de empleo desde el hogar.

La realidad es que esta forma de empleo remoto encasilla a la mujer una vez más. La pone en la casa como si este fuera su hábitat natural. La encierra. Le asigna un rol social.

No solo eso, sino que se suele decir que este tipo de empleos son el gran igualador salarial porque no importa si es un hombre o una mujer quien responde, el cliente del otro lado no lo sabe. Lo cierto es que existe estudio que dicen que una trabajadora de UBER gana un 7% menos que sus contrapartes hombres, y así en todas las plataformas. Esto se debe a instancias discriminatorias en primer lugar, pero también porque las mujeres y su doble jornada de trabajo provocan que les sea casi imposible complacer a los sistemas de calificación algorítmicos y tener una performance impecable. En efecto, las mujeres trabajan desde sus casas hamacando un cochecito, atendiendo un teléfono, cocinando un almuerzo, lavando la ropa. Este trabajo escondido les da menor capacidad de respuesta y concentración a la hora de trabajar en una plataforma o de manera remota.

Cuando hablamos de empleo de plataformas, siempre surgen los nombres de UBER, Rappi, Glovo… Pero en estas plataformas las trabajadoras son menos del 10% de la fuerza laboral.

Iniciativas sindicales a lo largo de la región se están gestando, y ya existen proyectos sindicales en varios países de América latina para organizar a los y las trabajadores de plataformas. Si no empezamos a buscar a las mujeres que trabajan escondidas en las plataformas remotas, corremos riesgo de formar sindicatos masculinos que no representen a las mujeres, no las busquen, no las organicen, poniéndolas en una situación aún más precaria y vulnerable de la que están.

Si existe organización en plataformas, hay que salir a buscar a las mujeres trabajadoras de internet allí donde estén. Es la única manera de lograr una organización que empodere y de igualdad de condiciones para todos.

 

 

Fuente: Emergentes

Admin
Por Admin diciembre 12, 2018 19:05

SUSCRIPCIONES

Publicidades

 

Facebook