BASTA DE EXCUSAS

Admin
Por Admin octubre 9, 2015 16:21

Por Perla Prigoshin[1]

BASTA DE EXCUSAS Por Perla Prigoshin

BASTA DE EXCUSAS Por Perla Prigoshin


La reglamentación de la ley 25929 no viene a llenar un supuesto vacío legal como muchas veces se ha sugerido, ya sea por desconocimiento o por mala fe.
Dicha norma, también conocida como Ley de Parto Respetado, se encuentra vigente desde la fecha de su publicación en el Boletín Oficial en el año 2004. Sin embargo la falta de reglamentación era  esgrimida por algunos efectores de salud como excusa para incumplirla y de esa manera continuar realizando determinadas prácticas propias de una relación asimétrica entre lxs integrantes del área obstétrica y las mujeres en situación de pre-parto, parto y post-parto, que se traducen en diversas formas de  violencia, a veces sutiles y otras no tanto, las cuales dejan marcas en la psiquis de aquellas congéneres que la padecen.
Por esto, es sumamente importante que finalmente se haya reglamentado, ya que se puntualizan y enfatizan conceptos que podrían resultar ambiguos en la interpretación de la norma y que han dado lugar a incumplimientos de la ley apelando a argumentaciones diversas aunque careciesen de rigor científico. Entre ellos, el derecho de la mujer a estar acompañada durante el parto, incluso cuando se produce por cesárea.
Además, ayuda sin dudas, dado el peso simbólico que la reglamentación parece tener en la opinión pública, a visibilizar la violencia obstétrica que está claramente establecida en la ley 26485 como “aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres, expresada en un trato deshumanizado, un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, de conformidad con la Ley 25.929.”
Hace tres años la Consavig puso en funcionamiento una mesa de trabajo para analizar de qué manera sancionar la violencia obstétrica. De la misma participan profesionales que concurren en representación de la Defensoría del Pueblo de la Nación, la Superintendencia de Servicios de Salud, el Ministerio de Salud, el Inadi y especialistas en la temática.  Entre otras tareas se puso en marcha un mecanismo de reclamo administrativo que se canaliza a través de la Defensoría del Pueblo, la cual ya ha emitido varias resoluciones en relación a denuncias recibidas respecto de efectores tanto del subsistema público como del de la seguridad social.
Pero también hemos puesto el énfasis en la difusión de los derechos que las dos leyes citadas otorgan a las mujeres porque no hay duda que el conocimiento las empodera y las torna menos vulnerables cuando llega el momento del parto.
Es quizá el momento, el acto más potente en la vida de las mujeres y es nuestro derecho apropiarnos de él plenamente sin que nadie decida sobre nuestro cuerpo. La reglamentación de la ley deja en claro que somos nosotras, las mujeres, las protagonistas de nuestros partos y nos muestra que seguimos transitando, lentamente pero sin pausa, el camino hacia una vida libre de violencias en la que la comunidad en su conjunto sea la que  la garantice mediante  la inapelable sanción social.
 



[1] Abogada. Coordinadora de la Consavig ( Ministerio de Justicia y DD.HH de la Nación)
 
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Por Admin octubre 9, 2015 16:21
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